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SAO PAULO/LONDRES. El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Rodrigo Rato, descartó ayer en Sao Paulo que la crisis que atraviesa el sector crediticio en Estados Unidos vaya a afectar significativamente a las economías de países emergentes como Brasil, aunque aconsejó a todos los países que vigilen sus mercados financieros. Por su parte, el subdirector gerente del FMI, John Lipsky consideró que esta crisis tendrá efectos en el crecimiento de la economía mundial, si bien dijo que los países emergentes están mejor preparados que en el pasado para afrontar los perjuicios de esta crisis.
Rato, que confirmó que el FMI está estudiando el impacto que puede tener esta crisis en Europa, Asia, Iberoamérica o África, confirmó que su institución está aconsejando a todos los países que «vigilen su mercado hipotecario», así como que permanezcan en alerta para afrontar cualquier riesgo que pueda surgir.
John Lipsky, por su parte, reconoció al «Financial Times» que la actual confusión en los mercados «indudablemente perjudicará al crecimiento de la economía» en todo el mundo y no sólo en EE.UU. Pero agregó que las únicas economías que han podido «resistir el desafío» han sido las de los países emergentes.
En su opinión, «es demasiado optimista asumir que no habrá impacto alguno», además de que «sería una estupidez creer que serán inmunes a una seria disfunción de los mercados», pese a que están mejor preparadas que en el pasado.
Además, Lipsky precisó que la desaceleración de la economía de EE.UU. afectará, en primer lugar, al comercio mundial y, como consecuencia, tendrá un «impacto directo» sobre el resto de las economías. No obstante, dijo que aún «no está claro la importancia del impacto económico» de esta crisis. «Ya sea un daño sustancial o moderado, temporal o más prolongado -concretó-, la economía mundial ha entrado en estas turbulencias del mercado en buena forma, con un buen ritmo de crecimiento».
Lipsky también advirtió de que no habrá una rápida solución ante la incertidumbre sobre el daño que causará en el crecimiento, y advirtió que «algunas instituciones financieras reguladas han asumido riesgos fuera de sus balances que conllevan implicaciones indirectas para esas entidades».



