El sector de la construcción va a seguir cayendo el año que viene después de un 2009 en el que se antojaba que había tocado fondo tras un retroceso del 27% respecto al anterior ejercicio. Ni siquiera la obra pública va a poder compensar la caída experimentada en la vivienda, verdadero lastre del sector.
La Cámara Oficial de Contratistas de Obras de Cataluña (CCOC) ha vuelto a revisar a la baja sus previsiones sobre el cierre de 2009, dada la negativa evolución de los indicadores estadísticos del sector. Según la CCOC, el año 2009 se cerrará con una caída de la producción del sector de un 27% en términos reales y prevé para 2010 una caída del 22%, como consecuencia del profundo retroceso de la contratación y adjudicación de nuevos contratos de obra pública en 2009.
La caída de un 22% en 2010 de la construcción catalana vendrá marcada, según la CCOC, por la negativa situación de la vivienda de obra nueva que, de todas formas, retrocederá menos que en 2009, un 45% frente al 50% de este año. La edificación no residencial de nueva construcción continuará padeciendo la incertidumbre empresarial y las dudas del consumo privado, cayendo un 24,7% en 2010 después de haberlo hecho un 30,6% en 2009.
Sólo la renovación y el mantenimiento de edificios aparece como la única actividad edificatoria en la que se prevé un retroceso moderado del 0,7% en 2010 después de una disminución del 2% en 2009. Lo más paradójico, a juicio de la CCOC, y que constituye un hecho diferencial inexplicable en relación con el resto de la Unión Europea y los EE.UU., es el retroceso en la construcción de infraestructuras (obras de ingeniería civil): frente a una caída en 2009 del 25% los contratistas prevén una del 37,5% como consecuencia del retroceso de la contratación de nuevas obras en 2009, a pesar del Plan E destinado a las corporaciones locales.



