BERLÍN. La ardua negociación para aprobar las reformas fiscal, laboral, sanitaria y de la seguridad social, pese a la urgencia que imponía el estancamiento económico alemán, parece reiterar la necesidad de una revisión del sistema federal, lo que puede incluir la fusión de algunas regiones y ciudades-estado.
Así lo afirma el jefe del ejecutivo de Baviera, uno de los estados federados más poderosos: «El laborioso proceso de toma de decisiones de los pasados días demuestra lo apremiante de reordenar la relación entre el gobierno federal y los estados», dice Edmund Stoiber (CSU) en páginas del Welt am Sonntag.
También Peer Steinbrück, presidente de Renania del Norte-Westfalia, decía antes a la emisora pública WDR que el comité de mediación intercameral había creado la impresión de que los políticos «estaban en un bazar o jugando alpoker». El Gobierno tiene mayoría en la cámara baja, pero la oposición en la alta, con lo que puede bloquear la mayoría de la legislación propuesta por el Gobierno. Además el ritmo constante de elecciones regionales reducen frecuentemente la acción política a electoralismo de partido.
«Tenemos que agilizar la relación entre el Gobierno federal y las regiones. Es demasiado complicada, demasiado ineficiente y anti económica», dijo Steinbrück (SPD). El propio jefe de la cancillería de Schröder insiste sobre ello en páginas del Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitgung: «En una era de cambios rápidos, los diferentes niveles del estado necesitan libertad para tomar decisiones».



