
Resolver el gran desprestigio de la profesión y la escasa y tardía retribución del turno de oficio ocupan gran parte del discurso de Julio García Ramírez, candidato en liza, junto a Javier Cremades y Antonio Hernández Gil, entre otros, al decanato del Colegio de Abogados de Madrid (ICAM). «Lograr un trato respetuoso en los juzgados y exigir un respeto hacia nuestra labor profesional, además de reclamar a la administración una mejora en la remuneración de los compañeros que integran los diversos turnos de oficio, son algunas de las grandes preocupaciones de la mayoría de la Abogacía madrileña por las que consideramos necesario apostar», apunta García Ramírez.
Concienciar a la ciudadanía
Pero, junto a estas inquietudes, compartidas tanto por Cremades como por Hernández Gil, está la novedosa propuesta que hace este abogado, autor de numerosos libros del sector, para recuperar el prestigio y evitar el intrusismo en la profesión: hacer publicidad para concienciar a la ciudadanía de la labor preventiva de la abogacía. Algo así como que, en lugar del tradicional «no se automedique, pregunte a su farmacéutico», aparezca en los medios una campaña que rece «prevenir es mejor que acudir al juzgado cuando el daño jurídico está ya hecho, pregunte a su abogado». «Queremos transmitir a la ciudadanía que hay que tratar de atenuar los conflictos y en la medida de lo posible, evitarlos», corrobora Raúl Ochoa Marco, candidato a vicedecano en una candidatura que puede ser la gran sorpresa el próximo 14 de diciembre.
En cuanto a la rebaja de cuotas, hasta ahora motivo central de debate en estas elecciones, la opinión de García Ramírez es que es «viable». «La economía del Colegio -añade Ochoa Marco- es estable y saneada, lo que nos permitiría rebajar las cuotas anualmente. Es factible dar un respiro a los colegiados». Esta candidatura también apuesta por la conciliación familiar de una manera clara, al proponer y tratar de que se establezcan, «por todos los medios posibles», guarderías en el nuevo Campus de la Justicia. «Sin duda, la creación de escuelas infantiles constituiría un avance muy importante del que nos beneficiaríamos la mayoría de nosotros, asegura García Ramírez.
Su empeño, por último, es recuperar el peso específico que el Colegio de Abogados de Madrid debe tener en el resto de España. «Por increíble que parezca, dado el volumen de colegiados del ICAM, con cerca del 50% de los abogados del país, actualmente no tiene el peso que se merece».



