
Las autoridades de Defensa tardaron cinco horas en permitir la intervención de medios civiles para hacer frente al incendio que se declaró el pasado martes en el campo de maniobras de San Gregorio, en Zaragoza. Según ha podido saber ABC, hubo equipos terrestres que acudieron a la zona en cuanto se supo que había fuego, pero no pudieron intervenir porque faltaba el permiso de Defensa, ya que se trata de terrenos militares. También se tardó horas en permitir que helicópteros o hidroaviones sobrevolaran la zona incendiada para echar agua.
Las fuentes consultadas han indicado que el fuego se detectó a las 13:20 horas, pero los medios civiles no recibieron luz verde para intervenir hasta las 18:05. En todo ese tiempo, dentro del campo sólo trabajaron equipos del Ejército, en un primer momento un retén del propio campo de maniobras y, posteriormente, efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que se vio sobrepasada por la magnitud del fuego.
Cuando se autorizó la intervención de medios civiles era demasiado tarde para frenar el avance de las llamas, que habían tomado mucha fuerza. Así, rebasaron los límites del campo de maniobras y se extendieron por los montes de varios términos municipales. El resultado final, 6.254 hectáreas calcinadas, 3.000 de ellas de arbolado -la mayor parte pinos- y el resto monte bajo y cultivos.
Varios alcaldes de la zona y los grupos de la oposición ya criticaron el jueves que no se hubiera actuado con más rapidez para atajar el incendio dentro del campo de maniobras y evitar que se extendiera. Representantes sindicales de CC.OO. en los servicios de extinción del Gobierno aragonés también afirmaron ayer que los equipos contra incendios llegaron hasta el límite del campo de maniobras, pidieron entrar, pero no recibieron autorización. Y señalaron que, si se hubiera permitido la intervención con más rapidez, el fuego no se hubiera extendido con tanta fuerza.
Aún no se ha extinguido
El Gobierno aragonés no se ha pronunciado sobre el tiempo que tardó Defensa en autorizar la ayuda. El director general de Gestión Forestal del Ejecutivo autónomo, Alberto Contreras, se limitó ayer a subrayar que aportaron con rapidez tanto medios terrestres como aéreos, «en cuanto se recibió el aviso». Sin embargo, la entrada en el campo de maniobras es potestad de Defensa, que aún no ha aclarado qué provocó el fuego. Se trata de un recinto militar, de acceso permanentemente restringido, en cuyo interior existe riesgo de que haya restos de explosivos de las maniobras que se desarrollan en esos terrenos.
El incendio que comenzó el martes sigue activo, aunque está controlado desde ayer por la tarde, y la víspera ya se había logrado frenar el avance de las llamas en todos sus frentes. Sin embargo, las tareas de extinción continúan hoy y es muy probable que tengan que prolongarse durante días, hasta que desaparezca el riesgo de que se reavive algún foco. Ayer seguían trabajando en el interior del campo de maniobras miembros de la UME, y en el exterior los medios civiles.



