El proyecto de construcción del llamado Hotel Vela, diseñado por Ricard Bofill en el Port Vell de Barcelona, pusó ayer en envidencia las discrepancias en el tripartito municipal, después de que ICV votara en contra del plan especial necesario para impulsar la obra. El pleno municipal aprobó esta modificación urbanística, que supone entre otros aspectos desplazar unos metros el punto en el que se levantará el edificio en la boca del Puerto, con los votos favorables del PSC, ERC y CiU, mientras que PP e ICV votaron en contra.
La división del tripartito local -ICV rechaza el proyecto porque considera que la altura del edificio afecta al paisaje urbano- fue aprovechada por los grupos de la oposición para criticar la falta de consenso en el gobierno municipal en cuestiones urbanísticas. En este sentido, el presidente del grupo del PP, Alberto Fernández, criticó a los ecosocialistas por votar en contra de los planteamientos de sus socios únicamente cuando saben que la oposición, en este caso CiU, «salvará la mayoría». El portavoz de CiU, Joan Puigdollers, que también criticó la falta de acuerdo en el tripartito, justificó el apoyo al proyecto porque «el Puerto es una infraestructura básica». La tercera teniente de alcalde de ICV, Imma Mayol, acusó a la oposición de «instrumentalizar una diferencia de criterio en el gobierno» y recordado que su formación lleva en el equipo municipal diecisiete años, aunque reconoció que algunas actuaciones urbanísticas que se están llevando a cabo en el Puerto no cuentan con su apoyo.



