
Portabella, ayer, en su nuevo despacho en el Ayuntamiento
POR ÀLEX GUBERN
FOTO YOLANDA CARDO
-El gobierno municipal en minoría está obligado a pactar con la oposición, ¿cómo valora los primeros pasos dados?
-Parece que no están situados, y da la impresión de que todavía no se han leído el reglamento orgánico municipal (ROM) entero. Hay un desajuste que espero que corrijan. ERC no permitirá que se bloquee la ciudad, pensará en la ciudadanía, pero tienen que cambiar las cosas.
-Pues el alcalde Hereu ya ha dejado muy claro que no se puede gobernar desde la oposición.
-Eso depende de si tienes o no mayoría, y no es el caso. Me cuesta entender que no se hayan dado cuenta de la situación en la que están. El éxito o el fracaso del mandato dependerá de la capacidad de diálogo: si lo hay, todo irá bien, si se da un enquistamiento del gobierno en minoría iremos mal.
-Tras las elecciones se produjo un mínimo diálogo entre ERC y el PSC. Parecía que la decisión de marchar ya estaba tomada.
-Nosotros explicamos que nos veíamos en la oposición, pero dejando una puerta abierta al diálogo. En estas semanas me ha sorprendido que partidos que han perdido más votos que nosotros, como el PSC, o casi tantos como nosotros, como ICV, no hayan tenido la sinceridad de afrontar sus resultados. Por ejemplo: la autocrítica que ha hecho Imma Mayol ha consistido en cargarle el muerto a Joan Clos, con quien gobernaron pero al que ahora pueden criticar sin coste alguno. Cargan sobre el pasado para evitar hacer autocrítica, y eso a la ciudadanía no le pasará por alto. Sorprende que Mayol haga esto y no hable, por ejemplo, de las dificultades que ha tenido en Parques y Jardines, o de los problemas que ha generado la falta de diálogo vecinal en relación con la instalación de la narcosala.
-PSC e ICV entienden que su decisión de dejar el gobierno es por interés personal y partidista.
-Son argumentos falsos que se dan cuando no puedes contrarrestar una decisión que tiene una base ética. Como ante esto no pueden responder, lo enmascaran asegurando que es una opción partidista. También dicen que me adelanté antes de que mi partido me reclamase la dimisión.
-¿No fue así?
-En absoluto. No sólo no me pidieron la dimisión, sino que todo el partido en bloque apoyó la decisión. Si el PSC e ICV no explicasen mi marcha en clave personal reconocerían de manera implícita que ellos no han hecho autocrítica.
-Puede resultar difícil no ver una opción táctica en su marcha. PSC e ICV insisten en que no se creen que usted se vaya porque no comparte su modelo de ciudad.
-Primero, la decisión no es en clave Jordi Portabella ni en clave táctica. Les sorprende tanto que no lo entienden. Segundo,tanto el cartapacio como el avance de programa demuestran que no sólo no se produce un cambio de modelo, sino que el que propugnan se agota. Dicen que compartimos modelo, pues no, mire, nosotros, por ejemplo, no habríamos dejado un área como la de inmigración sin una asignación clara y preferente.
-Oiga, pues durante el pasado mandato no se le escuchó criticar el «modelo». Al contrario, a usted se le señalaba como el socio leal, en comparación con Mayol.
-Pues por eso me voy ahora a la oposición. Estar en un gobierno implica lealtad; se toma una decisión colectiva y la asumes, aunque no la compartas al cien por cien. ¿Cuál es la manera que tienen otras formaciones de marcar diferencias? Pues montar «pollos» mediáticos. Esa no es nuestra manera. Hemos ido acumulando una serie de diferencias: en urbanismo, en cohesión social, en inmigración, en economía... y ahora decimos, mire, no nos vemos capaces de seguir con estas diferencias dentro del gobierno, y por eso nos vamos. Esto es ser mucho más leal. No rompemos ningún gobierno, no lo reeditamos.
-¿La salida de ERC es irreversible?
-Nuestro objetivo no es volver, sino no habríamos salido. Nuestro objetivo es que la gente se dé cuenta de que la ciudad se puede gobernar mejor, aunque estemos en la oposición. Pero mire, en política pasan cosas en muy poco tiempo.
-¿ERC es el «socio preferente»?
-Mire, lo de «socio preferente» es un titular que no ha tenido reflejo en la realidad. Si ellos piensan que ser socio preferente es que se lo vamos a votar todo gratis, se equivocan. Si incorporan propuestas nuestras, lo votaremos; si no, no. No hemos dado este paso para actuar como si siguiésemos en el gobierno.
-Aunque usted asegura que la decisión no ha sido táctica, le ha resituado en el partido. ¿Irrumpe la «vía Portabella»?
-Soy una persona con criterio propio, y ya hace muchos años que estoy en los órganos de dirección del partido. En todo caso, lo que hago es ofrecer mi punto de vista al partido. Mire, yo no simultaneo un frente de partido con otro institucional; insisto, es una decisión de carácter ético. Se han llegado a dar tantas interpretaciones que no te las acabas. Al final, lo sencillo es lo más difícil, pero lo que tiene más potencia.
-Las mismas explicaciones que usted utiliza para salir del gobierno municipal podrían valer para romper el tripartito en la Generalitat.
-No es lo mismo. Ya le he dicho que no soy partidario de romper ningún gobierno.



