POR DAVID MARTÍNEZ
ALICANTE. Estar preparados en caso de que se produzca un accidente marítimo frente a la costa de la localidad alicantina de Torrevieja. Ése es el objetivo del simulacro que a lo largo de la mañana del viernes desarrollará el Ayuntamiento de la localidad salinera, en colaboración con Costas y Protección Civil, en la conocida playa de Los Náufragos.
El simulacro está basado en gran parte en el reciente accidente de Algeciras -en el que un petrolero con bandera griega y cargado con 40.000 toneladas de fuel encalló en el fondo marino y fue remolcado a Gibraltar-, aunque también se trabajará con parámetros extraídos del caso del «Prestige», frente a la costa gallega.
El ejercicio que se desarrollará en Los Locos recrea un choque entre un carguero y un pesquero, a unas 20 millas marinas de la costa. En la operación tomarán parte varias decenas de efectivos de Protección Civil, así como de los Bomberos, y voluntarios de distintos países. Éstos actuarán como enviados a la costa para limpiarla. Incluso su indumentaria y equipo serán idénticos.
Los dos buques «colisionarán» a primera hora de la mañana frente a la costa torrevejense. Como consecuencia del accidente, el casco del carguero se agrietará, con el consiguiente escape de «fuel» que, previsiblemente, se desplazará hacia la playa.
Sin embargo, y al contrario que en otro reciente simulacro organizado por los Bomberos de Alicante, en el que el incendio fue real -y quemó cuatro hectáreas de matorral-, el carguero accidentado, evidentemente, no lanzará fuel a las aguas frente a la localidad salinera.
Condiciones casi idénticas
En realidad, las bodegas del carguero liberarán al mar 70 kilogramos de palomitas de maíz. Este producto, pese a ser inocuo, posee unas cualidades que hacen que su comportamiento en el agua se asemeje mucho al de una mancha de fuel.
Así, las palomitas también son biodegradables, atraen de igual manera a los animales marinos, y se expanden en el mar con un patrón casi idéntico al del combustible fósil. Así, la «mancha» de maíz, que se moverá en el agua de forma similar a una de fuel, provocará las mismas reacciones en la fauna marina -se espera que se acerquen, e incluso que picoteen el «escape».
Durante el desarrollo del simulacro, los participantes tendrán que tomar decisiones como si se enfrentasen a un escape real. Así, habrá que socorrer a las embarcaciones, decidir dónde y cómo se remolcan, tratar de atajar la llegada de las palomitas a la costa, y limpiar la playa de Los Locos. Por si algún día lo que libera un barco no es maíz.



