
ABC Francesco Forgione, entrevistado por ABC
Experto número uno en la ´Ndrangheta, «la mafia más desconocida y peligrosa de todas», Forgionealerta de sus intereses y su creciente penetración en España.
-En Europa, la mafia suele ser contemplada como un fenómeno de «delincuencia folclórica» italiana... ¿Se dan cuenta realmente las instituciones europeas del problema real que representa la mafia?
-Tal vez sea una imagen que responde a simple hipocresía, quizás porque no se asocia el dinero de la mafia a los propios mafiosos y a sus crímenes.
-¿Cómo ven a España los clanes mafiosos?
-Es un país fundamental para estos clanes criminales, porque es la puerta de acceso de la cocaína a Europa, y porque en virtud de las leyes españolas los mafiosos tienen libertad de movimientos, porque no está desarrollado en la legislación el «delito de mafia». Por eso, tanto la camorra como la ´Ndrangheta invierten en el sector turístico español, y eligen a España como destino «ideal» para ser encarcelados. Decenas de tiendas de todo tipo, restaurantes, hoteles e inmuebles pertenecen a distintos clanes mafiosos. Y cuando son detenidos los jefes, siguen gobernando a sus bandas desde la cárcel porque no existe un régimen carcelario especial para ellos, como tenemos en Italia. España debería estar más atenta y adecuar su legislación.
-¿Europa es capaz de combatir a la mafia?
-Primero se debería mentalizar de que la mafia es un problema económico, y que en periodos como este tiempo de crisis, como manejan grandes cantidades de dinero, se pueden volver más potentes. Además Europa, es el punto de encuentro de numerosas mafias, no sólo las italianas, porque desde hace unos años se están implantando los mafiosos rusos, que son muy poderosos tanto económicamente como por su posición privilegiada dentro de las estructuras públicas. Cada mafia se ocupa además de un «servicio» diferente. Rusos y nigerianos, del mercado del sexo; las mafias del Este, del tráfico de armas; y los italianos, de las drogas. La UE tiene que empezar a darse cuenta de la dimensión del problema, y elaborar leyes antimafia comunitarias introduciendo el delito de asociación mafiosa y confiscando los bienes a los mafiosos. El problema es que hasta que no se ve la sangre en las calles no se reacciona.
-¿Hasta dónde la mafia ha penetrado el tejido institucional?
-No existe mafia sin política. Se nutre de la política para controlar territorios y dinero, porque siendo un «holding» económico, necesita un sistema de relaciones legales.
-¿Existe un final para la mafia?
-Cuando era presidente de la comisión antimafia, me di cuenta de la necesidad de actuar más allá de las medidas represiva y penales, para pasar a una dimensión social en la lucha contra la mafia. La política tiene que ayudar y prevenir, pero es la sociedad la que debe derrotar a la mafia.



