V. SÁNCHEZ /M. MORENO
TOLEDO. Aunque las comparaciones dicen que son odiosas, a veces merecen la pena. Un guardia civil raso no llega a los 1.100 euros al mes en su nómina. Y hay policías locales de Toledo que, con servicios especiales, pueden llegar a recibir más de 2.200 euros, una cifra que, además, se dispara en otras provincias.
Mientras los agentes de la Benemérita se lanzaban el sábado a la calle, aún a riesgo de una grave sanción, para denunciar en una manifestación sin precedentes el incumplimiento de las promesas electorales de Rodríguez Zapatero, en la ciudad de Toledo son los agentes de la Policía Local los que llevan semanas pidiendo una mejora de su situación económica al sentirse agraviados por el aumento del completo específico que han recibido sus compañeros los bomberos de la ciudad.
Todos los miércoles, tambor en mano, los agentes locales, convocados por los sindicatos CSI-CSIF y UGT, -excepto CC.OO.-, se concentran a las puertas del Ayuntamiento desde las 10 hasta las 13.00 horas, para exigir al alcalde, José Manuel Molina, un acuerdo similar como el que ha llegado con los bomberos de la ciudad.
Y es que la situación de malestar que existe en el Ayuntamiento de Toledo -no sólo entre los policías locales- viene dada por este acuerdo alcanzado unilateralmente con los bomberos que les ha hecho aumentar su complemento específico en más de 5.000 euros anuales, llegando a percibir 12.622 euros sólo por este concepto. A esto hay que aumentar el sueldo, de 6.908 euros y el complento de destino, 4.506, cifras que se corresponden con el grupo D al que pertenecen. Todo esto sin contar las horas extras.
Mientras, los agentes de la Policía Local, aunque pertenecen al grupo C -con lo que su sueldo es mayor-, tienen un complemento específico menor que los bomberos, en concreto de 8.880,39 euros anuales. Es decir que un bombero raso estaría cobrando unos 2.000 euros mensuales (con sus noches y festivos) y sus «compañeros» no llegan a los 1.400 con una jornada normal de de ocho a tres. Pero aquí está la clave.
Los bomberos están obligados a trabajar en turnos de 24 horas y con este acuerdo garantizan que, cuando pasen a segunda actividad o se encuentren de baja por enfermedad, van a mantener su nómina.
Los policías, sin embargo, no están obligados a trabajar por turnos. Unos prefieren la jornada partida y trabajar de lunes a viernes (unos 1.600 euros mensuales) y otros apuntarse a noches, domingos, festivos y horas extras, con lo que su salario llega a alcanzar, en ocasiones, casi 2.400 euros, más que un bombero.
Pero mientras los policías locales, legítimamente, discuten sobre sus emolumentos, en la otra cara de la moneda nos encontramos a otros agentes del orden público que no pueden, por su condición de militar, manifestarse, aunque se han visto obligados a salir a la calle aún a riesgo de ser expulsados del cuerpo.
Los datos fríos llaman la atención. El sueldo de un guardia civil no llega a los 1.100 euros netos en nómina, aunque algunos, ni eso, y su jornada laboral es de 37,5 horas semanales. No hay horas extras y las nocturnas y festivas se computan semanalmente, aunque, nos advierten, «se intenta que nadie supere un número determinado». Sin embargo, un agente especializado, por ejemplo en drogas, percibe una cantidad fija al mes de 250 euros, pero no tienen límite horario. En resumen: cobran unos 1.400 euros al mes, «pero echándole muchas horas».
El sueldo no es el único problema; con las vacaciones tampoco lo tienen fácil. En un puesto donde, por ejemplo, puede haber una media de siete agentes, sólo se puede ir uno cada mes, con lo que sólo tres pueden disfrutar de los meses de julio, agosto y septiembre. Sobre su disfrute de vivienda gratuita, hay que aclarar que sólo el 60 por ciento de los guardias de la provincia pueden disfrutar de ella, aunque la mayoría están en condiciones penosas. Sólo hay que darse una vuelta por el de la Avenida de Barber.
HURTASF RAILE
Los sindicatos CSI-CSIF y UGT de la Policía Local se manifiestan a las puertas del Ayuntamiento todos los miércles para pedir mejoras como las de los bomberos



