No ha sido la congelación de los impuestos especiales sobre el tabaco, el alcohol o la electricidad lo que ha marcado el debate generado a partir de la aprobación ayer en Consejo de Ministros del proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2003 y de la ley de Acompañamiento. El verdadero revuelo lo ha provocado la decisión del Gobierno de rebajar del 16 al 7 por ciento el impuesto sobre determinados productos de higiene femenina -entre ellos las compresas y tampones- que hasta ahora eran considerados como un artículo de lujo. Hasta la fecha, estos productos se encuentran gravados con el máximo impuesto de los tres que prevé la normativa (un 16 por ciento) y que establece un 4 por ciento para productos de primera necesidad como son los alimentos o los fármacos y un 7 para otros intermedios como transporte o autopistas y en donde se encontrarán a partir de ahora estos productos de higiene.
Una decisión que no ha sentado bien en las filas del PSOE, que en su día vieron desestimada su propuesta de reducción del IVA en estos productos y que contemplaba una rebaja del 12 por ciento (del 16 al 4) hasta considerarlos de primera necesidad. Así, la secretaria de Igualdad del PSOE, Micaela Navarro, acusó al Gobierno de «soberbio y autoritario» por haber rechazado en su momento la iniciativa de su partido y señaló que con ello «manifiesta su carácter autoritario, sobre todo en los temas referentes a la mujer» porque, a su juicio, «si estos productos fuesen utilizados tanto por los hombres como por las mujeres el IVA sería del 7 por ciento desde el primer momento».
Como ir al teatro
La oposición insistió en que la rebaja aplicada es «insuficiente» y justificó que se llegue al 4 por ciento porque a pesar de la reducción, se quedan al mismo nivel que otros productos como el jamón pata negra, las flores o las entradas al teatro. Asimismo, anunció que el PSOE presentará una iniciativa iniciativa parlamentaria para que el Gobierno reduzca del 16 al 4 por ciento el IVA en los pañales infantiles, al considerarlo una importante ayuda para las familias, habida cuenta del alto precio de estos productos.
Las asociaciones de consumidores han aplaudido la rebaja, pero demandan que también se aplique a otros artículos que podrían ser considerados de primera necesidad. El portavoz de la Confederación Española de Consumidores y Usuarios (CECU), Antonio López, señaló que la medida aprobada por el Gobierno supone «hacer justicia en una situación absurda como era el considerar a las compresas o los tampones como artículos de lujo». En este sentido, dijo que «va a ser un ahorro muy importante para las mujeres y para la familias por el carácter continuado que tiene la compra», por lo que señaló que «al final de mes esta reducción se va a notar». La decisión del Ejecutivo también fue bien recibida por la portavoz de IU en asuntos de la mujer, Marisa Castro, aunque, a su juicio, «son artículos de salud y por este motivo no deberían tener IVA». «No hablamos de baberos de multinacionales que se venden en farmacias, sino de artículos de salud para la mujer», concluyó.



