El ministro de Defensa, José Bono, pidió hoy en Badajoz que no se "utilicen" las víctimas de ETA en el debate político, a la vez que subrayó que la intención de los socialistas al plantear un posible diálogo con los terroristas es "acabar" con la banda, ya que ahora "hay una buena oportunidad".
José Bono realizó estas declaraciones en un acto público, que clausuró la campaña "Un año de Gobierno socialista" y se celebró en el Hotel Río de Badajoz, y en el que también participaron el presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, y el secretario local del PSOE de Badajoz, Francisco Muñoz.
Así, en su intervención, Bono se preguntó si "alguien de buena fe" puede dudar de que lo que el Gobierno encabezado por José Luis Rodríguez Zapatero quiere es acabar con ETA y aseguró que lo que el Ejecutivo español pretende es "aprovechar cualquier oportunidad y esta es una buena oportunidad". En este sentido, destacó que Rodríguez Zapatero haya hecho "lo que no hizo ninguno de sus antecesores" al presentar una moción al Parlamento para posibilitar un diálogo con la banda terrorista, una vez que ésta deponga las armas.
Además, el ministro de Defensa resaltó el cambio de talante en el Gobierno desde que los socialistas entraran al poder hace ahora poco más de un año e indicó, a este respecto, que el Gobierno de Rodríguez Zapatero "no quiere celebrar un año de Gobierno contra nadie, no tenemos nada contra nadie, esta es la mejor expresión del talante".
Y de este modo comentó que "hoy en España al Gobierno no se le tiene miedo" porque, en su opinión, el Ejecutivo socialista "es un Gobierno que puede hablar con todo el mundo, tiende la mano y sabe escuchar" a los que discrepan.
OTEGUI
El ministro de Defensa español también se refirió a las declaraciones que realizó ayer y en las que acusó al portavoz de la ilegalizada Batasuna de ser "cómplice de asesinato". Lejos de retractarse, Bono manifestó que "yo no lo he insultado, lo he definido", por lo que desechó la idea de "quitar ni una sola palabra" a estas declaraciones. Asimismo, dijo que llamó a Otegui "cómplice de asesinato moralmente" y "especialista en secuestros" porque "no ha condenado ningún asesinato" de ETA. "Que queramos negociar con ETA no significa que vayamos a cambiar la concepción que tenemos del asesinato y el secuestro", apuntó.
En este sentido, aclaró que el Gobierno español ve la posibilidad de hablar con ETA "para acabar con ellos" por lo que "pierdan toda esperanza quienes crean que el negocio que van a obtener es la ruptura de la unidad de España", dijo.
ANTES MORIR QUE MATAR
José Bono también explicó que recientemente comentó en Washington que "prefería morir a matar" porque la educación que ha recibido le lleva "no a matar sino justamente a defender". Así, señaló que "hay quienes creen que defensa es igual que muerte", mientras que el prefiere "defender" porque "he sido educado en esa moral y me siento orgulloso".
Por ello, aseguró que las actuaciones del Ejército español deben contar con "la legitimidad que no puede faltar a los ejércitos", porque "cuando los ejércitos actúan de modo que no es legítimo dejan de ser ejércitos y de representar a una nación libre y democrática". "Desde que llegamos al Gobierno hemos tenido la convicción de que los ejércitos de España tienen que estar donde quiere el pueblo español", un argumento en el que se basó la retirada de las tropas de
Irak, porque, según el ministro, "no debían haber ido nunca allí". Aludió también al comportamiento del anterior presidente del Gobierno, José María Aznar, cuando se retiraron dichas tropas y "tuvimos un conflicto con los Estados Unidos, como es lógico, natural".
A este respecto, criticó que Aznar dijera que en España "se estaba haciendo antiamericanismo" por parte del Gobierno y aconsejó al ex presidente que "no debería ir por el mundo haciendo daño a los intereses de España y acusando al Gobierno que le ha sucedido de antiamericanismo, porque si sigue así, más que ser el ex presidente del Gobierno va a acabar siendo visto como una especie de presidente en el exilio".
Por otro lado, defendió la necesidad de que las regiones españolas sean solidarias entre sí en el reparto de riquezas porque "pagar más impuestos no da más derechos, lo diga quien lo diga, porque la solidaridad queda garantizada en que paga más el que más tiene, es el principio que tienen que defender los socialistas". De este modo, también remarcó la importancia de asegurar la igualdad entre los ciudadanos porque "algunos no quieren la igualdad, están todavía asentados en aquella doctrina de Rosenberg, que fue uno de los teóricos de Hitler, cuando decía estúpidamente que don Quijote tenía de sublime lo que tenía de ario, y que tenía de miserable lo que tenía de mestizo".
José Bono defendió la ley que permitirá las bodas entre personas del mismo sexo y, ante las críticas de la comunidad religiosa sobre este asunto, dijo que "no hay que dar lecciones a nadie, la moral no se puede imponer a golpe de martillo ideológico" y que "la religión se resume en el amor, no en la condena y la hoguera". En este sentido, comentó que en una ocasión escuchó de un obispo que, según San Pablo, los homosexuales no entrarían en el reino de los cielos, una opinión que le pareció "una obscenidad".
Por último, Bono alabó la labor en Extremadura del Gobierno de Rodríguez Ibarra, ya que "es un presidente que solo pone una cosa por delante de Extremadura y esa cosa es el principio de igualdad de los seres humanos".