
Ouhnane Daoud
MADRID. Los análisis realizados por la Policía Científica han concluido que las huellas que el FBI atribuyó al abogado estadounidense Brandon Mayfield corresponden al ciudadano argelino Ouhnane Daoud. Por lo tanto, las Fuerzas de Seguridad españolas descartan que el letrado detenido en Portland (Oregón) tenga relación alguna con el 11-M. Las impresiones dactilares fueron detectadas en una bolsa de plástico encontrada en la furgoneta que los terroristas utilizaron para trasladar desde Morata de Tajuña las bombas que colocaron en los trenes. Daoud cuenta con tres infracciones a la ley de Extranjería, tiene residencia legal y está casado con una española.
Desde un principio los investigadores de nuestro país se mostraron «muy cautelosos» sobre la presunta vinculación de Brandon Mayfield con la matanza, ya que los análisis llevados a cabo por la Policía Científica española sólo encontraron ocho puntos coincidentes -cifra que se considera insuficiente para identificar a una persona-entre la huella detectada en la bolsa de plástico y las del abogado estadounidense. Sin embargo, los análisis realizados por el FBI hallaron quince caracteres similares. Ante estas discrepancias, la Policía Científica española amplió sus investigaciones, que han concluido en la identificación de Ouhnane Daoud. En concreto, los dactilogramas corresponden a los dedos medio y pulgar de la mano derecha del argelino. Este trabajo de identificación ha sido muy laborioso, ya que la impresión dactilar, al estar sobre una superficie de plástico, tenía sus caracteres muy poco definidos. Contra este individuo, el juez Juan del Olmo dictará en breve orden de busca y captura internacional al considerarle la Policía presunto autor material de la matanza.
En una bolsa de plástico
Las impresiones dactilares fueron detectadas en la bolsa de plástico que contenía siete detonadores. En un primer análisis, las huellas, a causa de su escasa definición, no fueron identificadas, por lo que la Policía las remitió a través de Interpol a otros servicios policiales. El pasado día 6, el FBI detuvo a Brandon Mayfield como «testigo material» de los atentados. Este individuo, que fue miembro del Ejército y experto en explosivos, se había convertido al Islam y últimamente se dedicaba como abogado a defender a detenidos por su relación con Al Qaida. Ahora, su relación con el 11-M queda descartada.
Mientras, el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón procesó ayer al marroquí Said Berraj por integración en Al Qaida, a través de su relación con la célula española de la organización terrorista que se desarticuló en España en noviembre del año 2001, dentro de la «operación Dátil». Berraj, sobre el que pesa una orden de busca y captura por su presunta participación en los atentados del 11-M, ha sido identificado por Garzón como «Said el mensajero». Así era mencionado en conversaciones intervenidas al cabecilla de la célula. Imad Eddin Barakat Yarkas, «Abu Dahdah». Por ello, el juez Baltasar Garzón decreta prisión para el terrorista y libra orden de detención y entrega europea, como ya hiciera el magistrado Juan del Olmo, instructor de los atentados del 11-M.



