
La piscina municipal de Ojén, en la que apareció ahogada la pequeña. Efe
J Una niña de nueve años, Lorena M.G., murió en la mañana de ayer en el Hospital Materno Infantil de Málaga, donde fue internada el sábado con problemas neurológicos, respiratorios y cardiovasculares tras hundirse en una piscina municipal y permanecer sumergida durante varios minutos.
La menor, que asistía a la Comunión de un primo suyo celebrada en el restaurante del recinto, fue encontrada a las cuatro de la tarde del sábado en el fondo de la piscina municipal. Al parecer, un tío de la niña, Bernardo Méndez, fue quien la sacó del agua al ser advertido por otros niños, que también se estaban bañando, de que su sobrina «llevaba mucho tiempo buceando». La niña, que fue rescatada en estado de extrema gravedad y auxiliada por efectivos de Cruz Roja y del 061, ingresó en el hospital en estado muy grave.
La Guardia Civil, el Ayuntamiento de Ojén y un juzgado de instrucción de Marbella han abierto una investigación para aclarar el suceso, mientras que los padres de la víctima han presentado ya la pertinente denuncia al entender que se produjo una negligencia por parte del Ayuntamiento de Ojén y de los dueños del restaurante que tenía la concesión de la piscina por no tener socorrista.
Sin embargo, fuentes del establecimiento hostelero aseguraron que la piscina estaba cerrada al público y que la familia estaba advertida de que el baño estaba prohibido. Por ello, los propietarios afirman que los niños se bañaron con el consentimiento de sus padres y bajo su responsabilidad.



