MADRID. El comienzo de la guerra centró ayer la atención de los mercados de valores de todo el mundo, que siguieron atentamente los acontecimientos. En principio, analistas e inversores confían en que el conflicto dure poco tiempo, por lo que las Bolsas reaccionaron con mucha tranquilidad.
La jornada era propicia para que se produjeran movimientos a la baja, ya que las Bolsas venían de encadenar varias sesiones consecutivas con subidas, por lo que muchos inversores podían haber aprovechado para retirar beneficios.
En Europa, los mercados de valores empezaron con tanteos de uno y otro signo, fruto de los movimientos de los inversores más nerviosos. Pasado esos primeros momentos, los mercados estuvieron bastante planos durante toda la mañana a la espera de Wall Street.
Apertura a la baja
La apertura del mercado norteamericano, después de guardar unos momentos de silencio en señal de apoyo a las tropas que están en Irak, tuvo una clara orientación bajista, que fue inmediatamente imitada por sus colegas del Viejo Continente, que abandonaron sus posiciones estáticas para inclinarse a la baja. Y es que las palabras del presidente norteamericano, George W. Bush, que aseguró que la guerra podía ser más larga y complicada de lo que algunos predecían, frenó cualquier atisbo de euforia.
Esta situación tampoco duró mucho tiempo y en los mercados de ambos lados del Atlántico empezaron nuevamente las correcciones y se fueron moderando las bajas. En ese momento llegó la hora del cierre de la mayoría de los mercados del Viejo Continente, mientras que Wall Street seguía su evolución y llegaba a colocarse en positivo.
El mejor de Occidente
El Ibex-35, que venía de encadenar cinco sesiones consecutivas al alza, en las que había conseguido una revalorización superior al 13%, registró ayer un recorte del 1,12%, que le permitió mantenerse por encima de los 6.100 puntos. El selectivo español también consiguió mantenerse en rentabilidad positiva, con una subida en lo que va de año del 1,08%, lo que le sitúa como el índice que mejores resultados ha conseguido entre los principales indicadores de Occidente.
Sólo ocho sociedades de las 35 que componen el Ibex, terminaron con subidas, entre las que se encontraba la petrolera Repsol, a pesar de la caída del precio del crudo. La constructora ACS, con un 2,43%, fue la que más subió. En el lado contrario de la balanza, el Banco Popular fue el valor más castigado del selectivo, con un recorte superior al 4%. También fueron significativas las pérdidas en torno al 2% de Endesa y Telefónica, mientras que el Santander y el BBVA cedían un 1,30% y un 0,86%, respectivamente.
El volumen de negocio fue más flojo que en las sesiones anteriores. Al cierre del continuo se habían contratado cerca de 1.400 millones de euros.
Dentro de las Bolsas europeas, la única que consiguió eludir los número rojos fue la de Londres. Su índice FTSE 100, que fue el más flojo la víspera, ayer consiguió una mejora casi inapreciable, del 0,01%, pero fue el único que terminó en positivo. A pesar de ello, este índice se ha dejado un 4,43% desde que empezó el año.
La Bolsa de Fráncfort también estuvo a punto de terminar en positivo. Al final volvió a replegarse y terminó con un descenso del 0,40%, que agranda su diferencia anual hasta casi el 10%. Ámsterdam cedió ayer un 1,08% y desde que empezó el año acumula una caída muy próxima al 18%. París fue el mercado más negativo ayer, con un recorte del 1,51%, con lo que se deja cerca del 9% desde enero.
Al otro lado del Atlántico, la Bolsa de Nueva York superó su debilidad matinal por el nerviosismo de los inversores el primer día de guerra. Al cierre, el Dow Jones subió un 0,26% hasta los 8.286,60 puntos. El Nasdaq repuntó un 0,41% y se situó en 1.402,77. Wall Street enjuga, de este modo, sus pérdidas desde que empezó el año. Con todo, aún pierde un 0,66% desde el 1 de enero.



