
La ley del tabaco pierde fuelle.La tasa de enganchados al cigarrillo permanece estancada desde hace tres años, con la entrada en vigor de la ley del tabaco. Uno de cada cuatro españoles -el 24,1% de los españoles- fuma todavía a diario, una cifraque permanece «casi inalterable» desde 2006, según el Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo (CNPT). La ley logró que descendiera una décima el número de fumadores. Pero esa tendencia a la baja que se consiguió el primer año se ha roto, según una encuesta realizada por la asociación.
Las recaídas también han aumentado. El 53% de los ex fumadores vuelve a consumir tabaco, un 4 % más de los que lohacían en 2006. «Algo se está haciendo mal», dijo ayer Ángeles Planchuelo, presidenta del CNPT durante la presentación del informe.Planchuelo cree que durante los dos últimos años «se ha bajado la guardia» en cuanto al control sanitario de los espacios sin humo y el cumplimiento de la ley del tabaco. «Es el momento de aplicar el reglamento en el cien por cien de los casos para que baje el consumo».
En la encuesta, el 30 % de la población entrevistada aseguraba estar expuesta al humo varias horas al día, un 17,3% más de una hora, el 13,7% entre una y cuatro horas, mientras que el 5,3% soporta más de cuatro horas de humo al día.
Los datos positivos del informe indican que desciende el nivel de dependencia. Este factor, que se mide por la frecuencia con la que el fumador enciende un cigarro, ha bajado del 37 % del año 2006 hasta el 32,7 del año pasado. Otro dato alentador es la disminución de grandes fumadores, aquellos que fuman más de 20 cigarrillos diarios. Este dato se explica, en buena medida, por las restricciones impuestas en el medio laboral.
Más fumadores quieren dejarlo
También se ha incrementado el deseo de dejarlo. Siete de cada diez fumadores quieren abandonar el tabaco, mientras que hace dos años eran cinco de cada diez.No se trata de un deseo para cumplir a largo plazo. Según la encuesta, el 42,8% de los fumadores tienen la intención de dejarlo en los próximos seis meses, un 12% más que en 2006. Además, la quinta parte ha hecho algún intento serio durante el último año, como prueba el que estuvieran un mínimo de 2 meses sin encender un cigarrillo.
Estos datos se presentaron durante la celebración del congreso anual del Comité de Prevención del Tabaquismo. La reunión tuvo como invitado al cardiólogo uruguayo Eduardo Bianco, experto en tabaquismo de la Organización Mundial de la Salud (OMS).Bianco reconoció los avances de España en la ayuda al fumador, pero dijo que había «descuidado la protección hacia los no fumadores». Este experto cree que España «no cumple su compromiso de establecer un control sanitario real» del tabaco.
Subir el precio de la cajetilla
El esfuerzo legislativo no ha ido en consonancia con la reducción del consumo porque no se han tomado medidas que pueden cambiar conductas sociales. El cardiólogo uruguayo cree que sin subir significativamente el precio del tabaco, aplicar al cien por cien la ley en todos los establecimientos de hostelería o sin prohibir toda la publicidad y promoción de los productos del tabaco, no cambiará la tendencia.Bianco también propone colocar advertencias sanitarias con espacios que ocupen más del 50 por ciento de la superficie de los paquetes de cigarrillos.
Elprecio de la cajetilla detabaco en España sólo se ha incrementado 15 céntimos, con relación al nivel de vida desde el año 1997. Lo que significa que comprar hoy un paquete de tabaco supone el mismo esfuerzo económico que hace 15 años. El experto de la OMS también recordó que la prohibición de fumar en lugares públicos «no solo afecta a la hostelería, sino que disminuye la iniciación del tabaco de los jóvenes y el consumo entre los fumadores habituales».
Los datos del comité se hacen públicos justo en un momento en el que elMinisterio de Sanidad está planteándose endurecer la actual normativa para evitar el incumplimientode la norma.



