
La selección española posa con el trofeo de campeona de Europa. EFE
La selección española de fútbol sala logró una trabajada victoria ante Rusia (2-1) en la final del IV Campeonato de Europa, recuperó la corona continental que perdió hace dos años en Caserta y logró su segundo doblete de campeón europeo y mundial en el mismo año.
No fue fácil, pero la selección hizo valer su experiencia. Rusia planteó la batalla a la contra, su mejor arma. El balón fue de los españoles en el arranque del partido. Marcaron el ritmo y atacaron a su rival con paciencia, sin arriesgar en los pases. Daniel, en el minuto siete, estuvo a punto de adelantar a España con un tiro al larguero. Fue el primer aviso de los campeones del mundo. El segundo, en el nueve, se convirtió en un bonito gol de Andreu con un tiro raso y cruzado.
El guión cambió de inmediato. Los rusos salieron de su trinchera, pero los de Lozano mantuvieron su ventaja hasta el descanso sin muchos sobresaltos. El gol de Cogorro nada más comenzar el segundo tiempo cimentó el triunfo español aunque quedaba mucho partido y la selección española no se libró de sufrir. Rusia acortó distancias en el minuto 31 por medio de Douchkevitch y vivió algunos instantes de desasosiego, pero los campeones del mundo dieron una lección de coraje en la recta final del partido. Lejos de atrincherarse, plantaron cara a su rival. Adelantaron la defensa y acorralaron a los jugadores de Oleg Ivanov en su propia cancha. No les dejaron pensar, trabaron su salida desde atrás y, de paso, tuvieron ocasiones para conseguir un triunfo más amplio. Andreu, Daniel y Kike, con un remate al larguero, estuvieron a punto de ampliar la renta. Con la selección rusa lanzada a un ataque a la desesperada en los dos últimos minutos, con portero adelantado incluido, España se aplicó en defensa, derrochó esfuerzo para evitar el empate y rubricó otra victoria para el recuerdo.
No fue fácil, pero la selección hizo valer su experiencia. Rusia planteó la batalla a la contra, su mejor arma. El balón fue de los españoles en el arranque del partido. Marcaron el ritmo y atacaron a su rival con paciencia, sin arriesgar en los pases. Daniel, en el minuto siete, estuvo a punto de adelantar a España con un tiro al larguero. Fue el primer aviso de los campeones del mundo. El segundo, en el nueve, se convirtió en un bonito gol de Andreu con un tiro raso y cruzado.
El guión cambió de inmediato. Los rusos salieron de su trinchera, pero los de Lozano mantuvieron su ventaja hasta el descanso sin muchos sobresaltos. El gol de Cogorro nada más comenzar el segundo tiempo cimentó el triunfo español aunque quedaba mucho partido y la selección española no se libró de sufrir. Rusia acortó distancias en el minuto 31 por medio de Douchkevitch y vivió algunos instantes de desasosiego, pero los campeones del mundo dieron una lección de coraje en la recta final del partido. Lejos de atrincherarse, plantaron cara a su rival. Adelantaron la defensa y acorralaron a los jugadores de Oleg Ivanov en su propia cancha. No les dejaron pensar, trabaron su salida desde atrás y, de paso, tuvieron ocasiones para conseguir un triunfo más amplio. Andreu, Daniel y Kike, con un remate al larguero, estuvieron a punto de ampliar la renta. Con la selección rusa lanzada a un ataque a la desesperada en los dos últimos minutos, con portero adelantado incluido, España se aplicó en defensa, derrochó esfuerzo para evitar el empate y rubricó otra victoria para el recuerdo.


