Ole Einar Bjoerndalen, un noruego de 28 años, ha entrado en la leyenda de los Juegos Olímpicos de Invierno al ganar ayer su cuarta medalla de oro en Salt Lake City, convirtiéndose en el primer biatleta en la historia en lograrlo. Con esta marca iguala a la fondista rusa Lydia Skoblikova, quien las consiguió en Innsbruck 64, y se queda a una sola del patinador estadounidense Eric Heiden, quien ganó cinco oros en Lake Placid 80. Bjoerndalen espera igualarle el sábado en la carrera de los 50 kilómetros, donde tendrá como principal rival a Johann Muehlegg, otro que también quiere seguir haciendo historia.
SÓLO LE HA DERROTADO MUEHLEGG
Después de lo que él consideró como «un entrenamiento» en la carrera de fondo de los 30 kilómetros -la que ganó con absoluta superioridad Johann Muehlegg-, Bjoerndalen comenzó su cosecha en la especialidad en la que él es un maestro, el biatlón, y subió a lo más alto del podio en las pruebas de 12,5 kilómetros persecución, 20 kilómetros individual y 10 kilómetros esprint. Ayer, junto a sus compatriotas Hanevold, Andersen y Gjelland, se puso en el cuello la cuarta, la de 4x7,5 kilómetros relevos. La quinta la intentará el sábado.
La delegación española tuvo ayer su representación en el eslalon femenino con la presencia de María José Rienda y Carolina Ruiz. En la primera manga Rienda se clasificó en el puesto 25, con un tiempo de 56.18, a 4.04 de la croata Kostelic -quien marcó el mejor crono-, y Ruiz fue la 33, con un tiempo de 57.72, a 5.58 de la primera clasificada. Las caídas les beneficiaron en la segunda manga, tras la que Rienda acabó decimoquinta, a 6.01 de la ganadora, y Ruiz la vigésima sexta, a 10.12. Rienda acabó satisfecha por su puesto.
KOSTELIC SE IMPUSO EN EL ESLALON
El triunfo fue para la croata Janica Kostelic, quien se coronó como la nueva reina del esquí alpino después de ganar la prueba del eslalon, su segunda medalla de oro en estos Juegos. Kostelic, de 20 años, que ya había mostrado sus cualidades de gran promesa hace cuatro cuando debutó en los Juegos de Invierno de Nagano, las confirmó con su segunda medalla de oro, que también lo fue para su país. La nueva reina del esquí alpino logró su primera medalla en la combinada femenina y también se quedó con la de plata al quedar segunda en el supergigante.
El triunfo y el oro colocó a Kostelic como la figura indiscutible del deporte de su país, donde es la única atleta que tiene ya tiene un sello de correo, después que ganó el premio de la mejor del año en 1998, 1999 y 2000.
La francesa Pequegnot no pudo pasar del segundo puesto, pese a que arriesgó más en la segunda manga. El bronce fue para la sueca Paerson, quien se aprovechó de la caída en la segunda banda de la finlandesa Poutiainen, tercera en la primera.


