SEVILLA. El delegado de Urbanismo, Emilio Carrillo, aseguró ayer en el Pleno que algunos de los argumentos esgrimidos por los vecinos de Bermejales han dejado sin margen de maniobras al Gobierno Local y que el expediente de la mezquita ha finalizado, en respuesta a la intervención de la presidenta de la Asociación de Vecinos Bermejales 2000, Conchita Rivas. Su exposición estuvo muy concurrida para el escaso eco que suelen tener. Hasta el alcalde, que se suele marchar, permaneció en su asiento, aunque eso sí, mirando al techo.
Conchita Rivas señaló que Los Bermejales es un barrio joven aún carente de los servicios públicos más básicos, y eso pese a las reiteradas promesas del alcalde, recogidas por escrito en los contratos-programas firmados en 1999 y 2003. Dijo que los vecinos se han indignado al ver que sus justas reivindicaciones no han sido atendidas mientras que la cesión de suelo a la mezquita se ha hecho en seis meses.
El delegado de Urbanismo dijo que desde 1979 el Ayuntamiento ha asumido que los equipamientos dedicados a culto son públicos de pleno derecho. Así en 2003 se han otorgado suelos a la Iglesia Católica, la Iglesia Evangélica y los mormones. Rechazó que el Ayuntamientro haya actuado con urgencia en el proyecto de la mezquita ya que la comunidad musulmana la pidió en 2001 y el expediente terminó en 2004.
Carrillo dijo que el pasado julio se reunió con los vecinos y se llegó a un principio de acuerdo de redimensionar la mezquita para que fuese similar en tamaño a la parroquia. En agosto se reunió con la comunidad musulmana y le expuso la preocupación vecinal y el acuerdo de redimensión. De ahí, dijo, su sorpresa cuando a finales de octubre los contactos con los vecinos derivaron en oposición. Carrillo dijo que la asociación había cometido dos graves errores. Uno había sido confundir su demanda de servicios públicos con la cesión a la mezquita, que calificó de «comportamiento excluyente». El segundo que los argumentos de la asociación habían provocado excesos verbales inaceptables al realizar un símil no válido entre mezquita y germen de violencia. Aseguró que estos excesos habían dejado sin margen de maniobra al Ayuntamiento y que el expediente tenía que seguir adelante, «ya está finiquitado», con independencia de seguir en contacto con los vecinos.
Continuará la recogida de firmas
Los vecinos de Los Bermejales continuarán la recogida de firmas para oponerse a la mezquita. Y tras la entrega el miércoles de 2.500 piensan entregar más.
La presidenta de Bermejales 2000, Conchita Rivas, se mostró ayer muy disgustada con la respuesta del delegado de Urbanismo en el Pleno, y aseguró que celebrarán una asamblea para estudiar si inician medidas de protesta.
Conchita Rivas señalaba que en ningún momento la asociación ha realizado ninguna manifestación racista o xenófoba, y aclaró que ella convocó la asamblea de noviembre en la que se cometieron los excesesos verbales que señaló Carrillo, únicamente para consultar a los vecinos y «salvar mi responsabilidad».
Ante las manifestaciones de Carrillo de que el expediente está finiquitado, Rivas manifestó: «Si en esa mezquita impuesta ocurriera algo, que Dios no lo quiera, los únicos responsables son el alcalde y el Equipo de Gobierno».
La presidenta señaló ayer que los vecinos no comprenden «quién y en base a qué consideraciones establece la prioridad de los derechos de unos ciudadanos, no vecinos, frente a la de otros, vecinos y residentes en el barrio. Tampoco se explican por qué la mezquita se hace en suelo público de Los Bermejales y no en otras zonas de la ciudad con suelo disponible y bien dotadas de servicios.