
D. G. Roberto Alagna, en una imagen reciente
TEXTO: SUSANA GAVIÑA
MADRID. El tenor francés Roberto Alagna cumple este mes de noviembre uno de sus sueños: editar un disco en homenaje a uno de sus grandes ídolos de juventud, Luis Mariano. Un cantante que a pesar de haber nacido en el país vasco, en 1914, creció y se formó en el país vecino, donde triunfó y fue conocido como el «Príncipe de la ópereta». Allí también murió en 1970 de un derrame cerebral. Además de su actividad musical en el teatro -debutó en el Palacio de Chaillot en 1943, en el papel de Ernesto de la ópera «Don Pasquale»- y su participación en operetas tan conocidas como «La bella de Cádiz», alcanzó su máxima popularidad en el cine -rodó más de veinte películas- con títulos como «Violetas imperiales» o «El cantor de México».
«Estoy muy orgulloso de este disco porque soy fan de Luis Mariano desde que tenía 10 años -confiesa Alagna-. Me encantaba su voz, luminosa, solar... Era un artista con un técnica vocal muy buena. Escucharle me supuso muchas alegrías, y ahora me toca a mí rendirle un homenaje». El tenor francés se muestra muy satisfecho de esta experiencia: «Lo he cantado con mi voz, pero como yo lo hacia cuando cantaba en el cabaret, en el que empecé con quince años y donde estuve hasta los veintitrés. He recuperado un poquito de mi juventud con este trabajo», bromea.
Alagna, considerado como uno de los tenores más importantes del circuito lírico internacional, está estrechando cada vez más sus lazos con España. El pasado mes de octubre participó junto a su esposa, la soprano Angela Gheorgiu, en la inauguración del Palau de les Arts de Valencia, y tiene en su agenda varias fechas comprometidas para cantar en el Liceo, en el Teatro Real y en la Ópera de Valencia. Y asegura que le encantaría «grabar un disco con canciones españolas».
Encuanto a cómo ha abordado el repertorio de este disco, en el que se encuentran temas como «C´est magnifique», «México», «Zambra gitana» -que interpreta en castellano- o «I love Paris», en el que le acompaña el actor francés Jean Reno, Alagna afirma que ha cantado con su voz de tenor lírico pero con un enfoque personal, «con influencias del jazz gitano, un poquito de música francesa, con un acento muy parisino para una música que recuerda un poco la de Maurice Chevalier, pero al mismo tiempo he intentado ser fiel a la tradición marianista cantando «México», y todo lo que él interpretó, como «I love Paris», de Cole Porter...».
Preguntado sobre la pervivencia del cabaret en nuestros días, el tenor considera que este género «se ha convertido un poco en un clásico como el music-hall, no exactamente como la opereta o la zarzuela. Es algo diferente que Luis Mariano inventó debido en parte a que tenía un acento vasco muy fuerte. Y él trasladó todo eso a sus personajes de vasco en Francia. Hizo una caricatura de esto», matiza. Cuando habla, el tenor francés no puede ocultar su admiración hacia el cantante español: «Era una persona cálida, que le gustaban mucho los amigos y siempre que cantaba transmitía alegría. Eso me encanta porque al escucharlo, si estás algo triste, te anima. Luis Mariano es como un rayo de sol».



