AFP
LA HABANA. Opositores cubanos exigieron ayer al Gobierno de Fidel Castro apertura y respeto a los derechos humanos, al criticar que la cumbre de Países No Alineados (NOAL) «silenció» la situación en la isla. Dirigentes de la disidencia, radicales y moderados, y a quienes el Gobierno cubano acusa de estar al servicio de Washington, destacaron el respeto a las libertades individuales como el gran ausente de la XIV Cumbre del NOAL, a la que asistieron 56 gobernantes y 116 delegaciones de los países miembros.
«No creo que la cumbre haya sido un éxito. Para nosotros no ha significado nada porque no se ha discutido allí los problemas de la democracia y las libertades», declaró Martha Beatriz Roque, quien representa la línea dura de la oposición interna cubana. A su juicio, el Movimiento «es un muerto que están tratando de revivir, pero que es muy difícil, porque dentro tiene disímiles ideas, como la radicalización de Cuba y Venezuela, que quiere usarlo como pedestal frente a Estados Unidos».
Petición del fin al bloqueo
En el documento final de la cumbre, el NOAL exhortó a Washington «a poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero» contra Cuba que, según el Gobierno, causa grandes penurias a la población, además de los 82.000 millones de dólares en pérdidas que deja desde que fue impuesto en 1962.
«También instaron al Gobierno de Estados Unidos a devolver a la soberanía cubana el territorio actualmente ocupado por la base naval de Guantánamo, y a poner fin a las transmisiones agresivas de radio y televisión contra Cuba», subrayó. El texto se refería a radio y televisión Martí, creadas y financiadas por Estados Unidos, y a las que están dirigidas una parte de los 80 millones de dólares que el Gobierno de Bush incluyó en un plan para acelerar la transición en la isla. Pero la oposición moderada demandó al Gobierno cubano «corregir el rumbo».



