En España el 18,3% de los hogares tenía conexión a internet a través de banda ancha en enero de este año, lo que supone un 3% más que en el mismo mes del ejercicio anterior. Sin embargo, y a pesar de este avance, nuestro país sigue por debajo de la media de la Unión Europea, establecida en el 20%.
La Comisión Europea, en su informe anual sobre el sector, destaca en el caso de nuestro país que se produce además una diferenciación entre la posibilidad de acceder a banda ancha en las ciudades y el mundo rural, del 90 y el 86% respectivamente. En cable, sin embargo, la situación es peor ya que sólo el 48% de la población urbana tiene la posibilidad de acceder a este servicio, mientras que en el caso de la que vive en zonas rurales es del 11%.
En relación con la banda ancha, la comisaria europea de Sociedad de la Información, Viviane Reding, considera que es significativo que el 87,2% de los hogares españoles que tienen contratado el servicio de Internet por banda ancha lo hagan a través de una oferta en paquete, es decir, asociada a otros productos, como es la telefonía fija y la televisión.
En el caso español casi cuatro de cada cinco líneas de banda ancha son de ADSL, seguidas del cable. Los operadores alternativos de ADSL tienen el 22,7% del mercado doméstico mientras que los de cable están en el 20%. Sin embargo, el operador dominante, en el caso de España, Telefónica, es el que se alza con la mayoría de los nuevos contratos de solicitud de banda ancha.
Avance del resto de operadores
En conjunto, la penetración de operadores diferentes de Telefónica continúa ya que en total daban servicio en enero de este año a 1,35 millones de líneas, frente a las 939.000 de enero de 2007, y representan alrededor del 8,6% del total.
Entre los aspectos positivos de la situación de las telecomunicaciones en España, fuentes de la Comisión Europea explicaron ayer que el hecho de que hayan entrado nuevos operadores virtuales en el sector ha hecho que, en general, los consumidores tengan más oferta donde elegir y puedan aprovecharse de precios más bajos.
En la portabilidad del número, España también tiene una posición de las más destacadas en Europa ya que nada menos que 13,4 millones de clientes de telefonía móvil han cambiado de compañía manteniendo su número y tres millones de telefonía fija. Además, la gestión del cambio de compañía se hace en un tiempo relativamente breve, tan sólo cinco días.
En el lado menos positivo, Bruselas destacó ayer el hecho de que sigue habiendo operadores alternativos a Telefónica que se quejan de que en España no hay separación funcional, o lo que es lo mismo, se encuentran con muchas dificultades para acceder a las infraestructuras que son propiedad del operador dominante, Telefónica. Además, estos mismos operadores se quejan de las barreras que les supone que tengan que contribuir a la financiación del servicio universal, tal y como han establecido los reguladores españoles del sector.
Los consumidores, por su parte, también se quejan, aunque en este caso es por los retrasos que tienen que sufrir a veces cuando solicitan la instalación de una línea de telefonía fija. Casi el 8% de las quejas totales que recibe este sector tienen su origen es el retraso en telefonía fija, aunque hay una mayoría de quejas en torno a los problemas que hay para darse de baja en algunas compañías de telecomunicaciones.
Multas poco disuasorias
En materia de regulación la Comisión Europea reprocha a la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) el hecho de que no está haciendo todo lo que debería para obligar al operador dominante a permitir el acceso al bucle así como a concederles el paso a través de su red. Bruselas reconoce que la CMT le ha impuesto varias multas a Telefónica pero que, quizás, la cuantía de las mismas no sean lo suficientemente disuasorias.
En cuanto al panorama europeo en su conjunto la comisaria Reding se mostró ayer moderadamente optimista al anunciar que ocho países de la UE, la mayoría en el norte, aventajan a Estados Unidos en implantación de la banda ancha, que tiene una media del 22,1%. El país europeo más aventajado es Dinamarca, con el 35,6%.
A pesar de esta «buena nota» que sacan algunos países en banda ancha Reding pidió ayer que se introduzca mayor competencia en el sector, ya que el 86,5% de los clientes en Europa aún obtiene este servicio a través del operador histórico dominante de cada país.
Además, según la CE, sólo el 30% de la actividad económica de los principales operadores en la UE se desarrolla fuera de su mercado nacional, «lo que demuestra que aún no existe un mercado único que resulte atractivo para las empresas y los servicios de dimensión europea, por lo que habremos de redoblar nuestros esfuerzos para reducir las fronteras legales en Europa». añadió.
Las telecomunicaciones representan en toda la UE alrededor de 300.000 millones de euros, equivalente al 2% del PIB europeo, después de registrar un crecimiento de un 1,9% en 2007. En materia de inversiones el año pasado fue el quinto consecutivo en que aumentaron, superándose la cifra de 50.000 millones de euros, semejante a la registrada en EE.UU. y superior a la de China y Japón juntos.



