Hugo Chávez. Obligado a distraer a su público con las más disparatadas ocurrencias y las teorías más descabelladas, el caudillo venezolano no deja de superarse a sí mismo. A través de una nota emitida por su Gobierno, Chávez acusa a la Marina de Estados Unidos de provocar el devastador terremoto que la pasada semana asoló Puerto Príncipe. Entre la comedia y la paranoia conspirativa, el líder bolivariano parece haber perdido la capacidad de distinguir entre sus chuscos monólogos televisados y la seriedad que exige una tragedia como la que vive Haití.


