
H. FRAILE Fernando Lamata y Javier Pérez, en la comparecencia de ayer
BEATRIZ ROMERO
TOLEDO. El Gobierno regional aseguró ayer que Castilla-La Mancha duplicará en 2009 -llegando a 50.000- el numero de personas beneficiarias de la Ley de Dependencia y se comprometió a simplificar el proceso de solicitud de las mismas, reduciendo a seis meses el periodo de tramitación.
Así lo aseguró ayer el consejero de Salud y Bienestar Social, Fernando Lamata, que -acompañado por el director general de Atención a Personas Mayores, con Discapacidad y en Situación de Dependencia, Javier Pérez- compareció ante los medios para hacer un balance de la implantación en la región de la Ley de Dependencia.
Lamata se mostró muy satisfecho con el desarrollo de esta norma en la Comunidad. Aseguró que «va a muy buen ritmo», por encima de la media nacional en proporción a la población, tanto en solicitudes, valoraciones y dictámenes, como en beneficiarios, prestaciones a cuidadores y atención residencia. En este sentido, aseguró que son más de trescientas las personas que se encargan directamente de su desarrollo.
Asimismo, explicó que si 2006 fue el año de la aprobación de la Ley; 2007, el del desarrollo normativo; y 2008, el del comienzo de su aplicación; 2009 será el de la «consolidación definitiva». «Esta norma estatal convierte lo que antes eran programas independientes y voluntarios de las diferentes administraciones, en un derecho de la ciudadanía, en el cuarto pilar del Estado del Bienestar», afirmó Lamata.
Sobre la financiación de esta norma, el consejero dijo que, aunque se están valorando los resultados económicos de 2008, la previsión es que el cierre del ejercicio sea equilibrado, si bien para el presente año «en el que se duplicará el número de personas reconocidas por la Ley, se requerirá una financiación adicional, que es la que se está discutiendo con el Gobierno de España dentro del nuevo modelo».
La principal novedad que ha supuesto la Ley de Dependencia para Castilla-La Mancha es el reconocimiento económico a las personas que se dedican al cuidado de algún familiar en esta situación, del que ya están disfrutando en la región un total de 7.577 personas. Además, 3.270 de estos cuidadores no profesionales se han dado de alta en la Seguridad Social, situando a Castilla-La Mancha como la tercera región en este tipo de prestación.



