JUAN PEDRO QUIÑONERO
CORRESPONSAL
PARÍS. El Tribunal de Gran Instancia de París (TGI) ha condenado a Google a pagar 300.000 euros de multa, en concepto de daños y perjuicios, por «reproducción fraudulenta» de libros publicados por el editor francés La Martini_re, que reclamaba 15 millones al gigante californiano. Google deberá pagar al grupo editor francés 10.000 euros diarios si continúa difundiendo extractos de sus libros en internet. Otro proceso semejante enfrenta a Google con el mismo editor ante la justicia de EE.UU., que no deberá dictar sentencia hasta la próxima primavera.
Sentencia sin precedentes
A pesar a la modestia relativa de la condena, se trata de una novedad judicial que podría complicar el proyecto de Google de crear una biblioteca universal. La compañía ya ha anunciado que recurrirá a la sentencia, pero la condena en primera instancia abre un nuevo frente de incertidumbres para Google Books, que ya ha digitalizado más de un millón de libros, pero encuentra un resistencia creciente de Estados como Francia y Alemania, sin olvidar la guerra comercial de competidores como Amazon, Yahoo!, Microsoft y un largo rosario de pequeñas y medianas organizaciones estadounidenses que han interpuesto querellas, recursos y se aprestan a una larga batalla legal.
Google comenzó firmando acuerdos con algunas grandes universidades norteamericanas (Stanford, Oxford, Harvard, Michigan y la gran Biblioteca Pública de Nueva York). Sin embargo, poco más tarde, en París, la Biblioth_que de France (BNF) lanzó las primeras escaramuzas europeas contra el gigante americano. Comenzaba una larga y bizantina batalla universal de posiciones. Varios países europeos pidieron a la UE el lanzamiento de una gran biblioteca digital europea, que no ha conseguido avanzar al ritmo de paso de carga de la gran biblioteca de Google. Los europeos continuaron avanzando en orden disperso. Grandes universidades, como la Complutense de Madrid o la Universidad de Baviera, se sumaron al proyecto Google. Por el contrario, surgieron otros proyectos. La British Library comenzó a negociar con Microsoft un acuerdo de nuevo tipo.
Acuerdo en EE.UU.
La sentencia de condena del tribunal de París llega cuatro meses después de la decisión del Departamento norteamericano de Justicia, que abrió una investigación contra Google tras el aluvión de más de cuatrocientas apelaciones presentadas contra el megaproyecto, que fue criticado por posible violación de leyes antimonopolio y de la propiedad intelectual a ambos lados del Atlántico.
En EE.UU. Google ha revisado su acuerdo con los autores y editores anglosajones, que recibirán el 63% de los derechos devengados de las obras digitalizadas. En Francia, de donde partió la resistencia y batalla de posiciones contra Google, los editores comenzaron a protestar y presentar querellas hace tres años, con un resultado relativamente modesto, hasta ayer. El triunfo judicial del grupo La Martini_re abre una brecha quizá peligrosa para los proyectos de la empresa californiana. El Ministerio de Justicia alemán espera hacer progresar su propia hostilidad contra Google. La batalla por la puesta en pie de la gran biblioteca digital universal se presenta larga, complicada e imprevisible.



