
La nueva directora del Museo Nacional de Escultura, María Bolaños, se presentó ayer en sociedad arropada por el director general de Bellas Artes y Bienes Culturales, José Jiménez, y el subdirector general de Museos Estatales, Santiago Palomero, quienes antes de su intervención quisieron despejar cualquier duda sobre su nombramiento, que causó una relativa sorpresa entre el mundo universitario y los profesionales del arte por el perfil de la elegida. experta en arte contemporáneo.
«Ganó el mejor proyecto, no un nombre», explicó Santiago Palomero, miembro también del Patronato del Museo, que aceptó «por unanimidad» su nombramiento tras analizar el proyecto presentado para el llamado ahora Museo Nacional Colegio de San Gregorio, y que se enmarca dentro de los futuros centros de arte que el Ministerio de Cultura quiere englobar en una red nacional.
Sobre la pequeña polémica suscitada sobre su perfil, María Bolaños también se refirió a ABC. «Aquí ha habido un concurso y se ha seleccionado un proyecto con el que me he comprometido». En cualquier caso, sostuvo que en la actualidad «el perfil de los directores de museos de arte han cambiado. Provienen del mundo de la gestión, de la economía... Mismamente, el director del Museo del Prado, Miguel Zuzaga, es doctor en Arte Comteporáneo». Bolaños aprovechó su intervención para explicar cuáles van a ser los pilares de su proyecto y que pasan por aportar «modernización, calidad y apertura» a la institución cultural. La profesora universitaria destacó que impulsará «cualquier actividad del Museo que sirva para conocer su obra desde muchos campos», aunque siempre «desde el eje de la excelencia de la colección». Asimismo, abogó por la internacionalización del centro, del que destacó su «personalidad» ya que, dice, se encuentra «muy valorado fuera de nuestras fronteras», así como por el inicio de un intercambio «intenso» con otros museos del país para poner en marcha exposiciones temporales.



