El hermano mayor de la Macarena, Juan Ruiz Cárdenas, aclaró ayer que el general Gonzalo Queipo de Llano y su esposa están enterrados en la Basílica «como macarenos», en referencia a las críticas vertidas desde la Asociación Andaluza para la Recuperación de la Memoria Histórica. «Están enterrados aquí por nuestros antepasados por sus méritos con la hermandad, como macarenos», explicó a Europa Press Ruiz Cárdenas, que recalcó que la Macarena es «una hermandad totalmente apolítica».
Asimismo, el hermano mayor de la Macarena afirmó que esta hermandad «tiene una puerta muy grande para que entre todo el que quiera ver a la Virgen de la Esperanza, y así lleva desde 1595».
La vicepresidenta de la Asociación Andaluza de la Memoria Histórica y Justicia, Francisca Maqueda, señaló el miércoles que, en lo que se refiere a la obligación de quitar los símbolos existentes en diferentes iglesias o incluso en cofradías, «los símbolos que ofenden, estén donde estén, se tienen que quitar» y puso como ejemplo el fajín de gala de Queipo de Llano con el que sale en procesión la Macarena, que consideró «una ofensa» para muchas personas.
Además, recordó que en la Basílica de la Macarena está enterrado Queipo de Llano «y San Julián fue el último bastión de la resistencia antifascista y uno de los barrios más castigados por la represión que él mismo dirigió», por lo que insistió en que «es un insulto que la Macarena desfile con el fajín de gala».
Maqueda señaló también que «cada puede tener en su casa lo que quiera», pero recordó que en en el proyecto de ley de Memoria Histórica hay una medida que dice que si no se quitan esos símbolos se les retirarán las subvenciones.
Se refirió también a que catedrales como la de Jaén. Sevilla o la Mezquita de Córdoba tienen símbolos que «si nos lo quitan no entrarían dentro de un plan general de catedrales que hay y por el que el Estado otorga subvenciones, lo cual es lógico». Por ello, Maqueda aclaró que la Iglesia «puede hacer lo que quiera pero no con dinero público».
Por su parte, un portavoz de la Asociación Guerra-Exilio y Memoria Histórica en Andalucía, Manuel Velasco, advirtió ayer de que este templo tiene en su interior la tumba de uno de los responsables del «genocidio cometido en Andalucía» por las tropas del bando nacional, por lo que consideró que al menos la lápida «tendría que desaparecer», aunque admitió que se trata de una decisión de la propia Iglesia como institución.