
En la imagen, interior de la Cueva del Compresor, donde se ha recreado la vida del Homo Antecessor. F. VILLAFRANCA
BURGOS. La Cueva del Compresor abrió ayer sus puertas al público como centro de interpretación de Atapuerca cuyas visitas guiadas tienen las reservas prácticamente agotadas desde hace días. Alrededor de 3.000 personas, la mayoría procedentes principalmente de distintas regiones españolas, visitarán hasta el domingo los yacimientos de la sierra burgalesa.
Situada en el interior de la Trinchera del Ferrocarril, la Cueva del Compresor es una antigua cantera caliza que conecta en dos puntos con el sistema karstico natural de la sierra. A pesar de su ubicación estratégica, este espacio no tiene ningún valor arqueológico por lo que ha sido elegido por la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León para ubicar elcentro de interpretación de Atapuerca. Para ello se ha dotado a esta cueva de diversos sistemas audiovisuales y reproducciones de los principales hallazgos de los yacimientos burgaleses.En el interior de esta cueva se han recreado diversos aspectos de la vida del Anteccesor o el Homo Heidelbergensis, cuyos restos han sido encontrados en el yacimiento de Atapuerca. En este sentido puede verse una escena de canivalismo y la escenificación de un rito funerario como los que se supone se realizaban en la Sima de los Huesos. La visita se completa con el audiovisual «El viaje de nuestros antepasados» en el que se combinan efectos de luz y sonido. Se trata de una proyección de siete minutos en los que se condensa la historia evolución humana tal y como se ha ido desvelando a través de los hallazgos. El centro de interpretación del compresor amplía la oferta turística de Atapuerca ofreciendo al visitante la posibilidad, por primera vez en la sierra burgalesa, de introducirse en el interior de una cueva en la que se ha recreado el ambiente real en el que vivían nuestros antepasados más lejanos.
La responsable del Aula Arqueológica Emiliano Aguirre, Elena Fernández, explica que «era algo que los visitantes demandaban» y, en su opinión, «aunque no es una cueva natural, la sensación es la misma». Las visitas guiadas a los yacimientos, que deben reservarse con antelación, parten de los municipios de Atapuerca e Ibeas de Juarros. Desde hace días las reservas para los diferentes turnos de los cuatro días de Semana Santa están prácticamente al completo con lo que se espera que alrededor de 3.000 personas visiten los yacimientos.
La mayoría de los turistas llegan desde diversos puntos de la geografía española, sobre todo de las diferentes provincias de Castilla y León y otras limítrofes con Burgos. Elena Fernández señala que «de momento los extranjeros no son un público que habitualmente venga». Sin embargo los responsables de las visitas son conscientes del efecto que puede tener la exposición de Atapuerca en Nueva York por lo que «con el tiempo será un público al que nos tendremos que dirigir».
Elena Fernández explica que la limitación de las visitas desde hace un par de años responde, en primer lugar, a la necesidad de «cuidar y respetar el entorno de la sierra» de Atapuerca declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. Pero esta limitación y la realización de recorridos guiados ofrece al turista la posibilidad de interpretar lo poco que puede verse en los yacimientos en los que trabaja el equipo investigador.
A través del recorrido por los enclaves de Gran Dolina, la Galería y la Sima del Elefante y la visita desde ayer a la Cueva del Compresor el objetivo es que el visitante «ubique los yacimientos en su contexto, conozca la historia de las excavaciones y entienda los procesos de investigación que permiten conocer la historia de la evolución humana».



