
ABC Mia Wasikowska es Alicia en la recreación de Tim Burton a partir del universo de Lewis Carroll
F. M. B.
MADRID. El viernes 5 de marzo llega a las salas de medio mundo, España incluida, el próximo gran estreno en 3-D estereofónico: «Alicia en el país de las maravillas». Tras las espectaculares cifras de recaudación de «Avatar», que han superado un récord tan antiguo como el de «Titanic», la industria entera se relamía junto al gato de Chesire, pero noticias procedentes del Reino Unido, con escala en Holanda, han despertado todas las alarmas.
En una vuelta de tuerca para apurar los beneficios de sus grandes títulos, Disney ha anunciado su intención de comercializar el DVD de la película tres meses después de su estreno en los cines, que verían reducida su «ventana» de explotación, por lo general de al menos cuatro meses.
En un pulso entre gigantes, tres grandes cadenas británicas, Cineworld, Odeon y Vue, que controlan más de la mitad de los cines del Reino Unido y, sobre todo, el 90 por ciento de las salas que proyectan en 3-D, ya han anunciado que si la compañía del ratón no cede, sus butacas no contribuirán a engordar sus ingresos. Las cuatro grandes cadenas holandesas, Minerva, Pathé, Wolf y Jogchems, que agrupan al 85 por ciento de los cines, se han unido al boicot, que puede suponer el principio de una reacción en cadena en toda Europa.
Protagonizada por Johnny Depp, Mia Wasikowska, Helena Bonham Carter y Anne Hathaway, «Alicia...» es un ambicioso proyecto de Tim Burton, quien lleva a su terreno el particular universo de Lewis Carroll. El reverendo y profesor de matemáticas británico oculto bajo aquel pseudónimo no llegó a ver la primera adaptación de su novela, llevada al cine por primera vez hace más de un siglo, en 1903, aunque Cecil M. Hepworth y Percy Stow sólo se «estiraron» ocho minutos.


