El secretario general del PSE, Patxi López, anunció ayer la intención de su partido de «boicotear» las propuestas del PP en el Parlamento vasco y «dejarles solos para no seguirles el juego del emponzoñamiento de la política».
Los socialistas no intervendrán en los debates de las propuestas populares en la Cámara de Vitoria, porque, según López, están dirigidas a «ensuciar la política, a buscar el enfrentamiento con asuntos que necesitan la unidad para no beneficiar a los terroristas y a desprestigiar al Estado de Derecho». Con este anuncio, el secretario general del PSE convierte al PP en el mayor adversario de los socialistas en el Parlamento vasco, ya que nunca ha tomado una decisión similar respecto al Partido Comunista de las Tierras Vascas, la marca electoral de los proetarras en la Cámara de Vitoria.
Seis años después de que el PP y el PSE se presentaran de la mano a las elecciones al Parlamento vasco de 2001, con la intención de relevar al nacionalismo del poder autonómico, los socialistas han cambiado radicalmente de aliados y pretenden reeditar en el País Vasco el denominado «Pacto del Tinell», suscrito en Cataluña para aislar a los populares.
Las declaraciones del secretario general del PSE en la Conferencia municipal y foral de su partido son el broche de un discurso de profunda animadversión contra el PP que desde hace tiempo, y cada vez con mayor virulencia, viene utilizando Patxi López. El pasado martes, durante su intervención en el Foro Nueva Economía, decía que no le parecía «soportable» la actitud del PP, mientras que señalaba con satisfacción que «el PSE ha llegado a una buena sintonía con el PNV para hacer política de Estado» y defendía la excarcelación de De Juana.
Ayer, en su discurso ante la Conferencia Municipal y Foral de su partido, López se refería al PP como «una derecha cada vez más extrema, empeñada en utilizar de manera monotemática la lucha contra el terrorismo para atacar al Gobierno».
Defendía teóricamente la unidad democrática para acabar con «la violencia», mientras reprochaba al PP el mantenimiento de una estrategia que «con el pretexto de la paz o de la lucha contra el terrorismo, quiere aburrir a la sociedad con debates estériles sobre cuestiones como la legalización o ilegalización de PCTV».
El PSE, que defiende, al igual que Batasuna y el PNV, una mesa de negociación política para, en el caso de que ETA dejara de matar, negociar un nuevo marco jurídico político, no quiere que el PP, que rechaza esa negociación extraparlamentaria, lleve los temas relacionados con el terrorismo a la Cámara de Vitoria. «Los socialistas no estamos dispuestos a seguirles el juego del empozoñamiento de la política y, por eso hemos decidido dejarles solos». «Cada vez que presenten propuestas dirigidas, exclusivamente, a ensuciar la política o a desprestigiar al Estado de Derecho no vamos a intervenir», dijo.
El PNV se beneficia
Pese a ello, López defendió, entre los ideales que pretende conseguir su partido tras las próximas elecciones municipales y forales, una «Euskadi que no excluye, sino que integra». Dado que pretende aislar, parece que el término de no «exclusión» es utilizado en su discurso con el mismo sentido que lo utilizan los partidos nacionalistas vascos, es decir, en referencia a la integración en la vida política de Batasuna, a pesar de su ilegalidad.
Los partidos que respaldan al Gobierno de Ibarretxe en el Parlamento vasco serían los principales beneficiarios del aislamiento del PP, ya que el gabinete autonómico no tiene mayoría absoluta y la unidad de socialistas y populares les ha obligado en ocasiones a depender de lo que haga en el Parlamento autonómico el PCTV.



