
POR: EVARISTO AMADO
LA CORUÑA. La política común en materia pesquera de la Unión Europea excluyó históricamente a las uniones entre comunitarios y foráneos en sociedades mixtas bajo el epígrafe de extranjeras. La creación del Clúster de Empresas Pesqueras en Países Terceros (CEPPT) en 2005 por parte de los armadores significó la unión de 500 barcos -400 de ellos, españoles- y 220 empresas radicadas en más de 35 países, con 3.000 tripulantes españoles y 4.000 foráneos en total. Desde su nombramiento en la asamblea general del pasado 30 de enero, Marcial Varela preside la organización, que sigue peleando por hacerse oír en Bruselas. «Antes de la existencia del clúster no se nos ha valorado en su justa medida», dice.
- ¿Cómo valora su primer mes al frente del CEPPT?
- Mi trabajo en este mes ha sido continuar la labor realizada hasta el momento, tratar de iniciar proyectos nuevos y analizar la situación de la organización. Mis predecesores en el cargo atravesaron la etapa más difícil de la institución: levantar el clúster de la nada y consolidarlo a nivel regional, estatal e internacional.
- ¿Cuáles son los retos que se plantea el nuevo presidente?
- Nuestros objetivos son muy amplios. Una de las cuestiones que más nos preocupa es identificar líneas de apoyo a las empresas en las instituciones comunitarias. Buscamos que se reconozca nuestra labor de cooperación exterior en la UE.
- ¿Cómo valora la atención que les prestan las administraciones?
- Nuestra relación con la Secretaría General de Pesca Marítima, integrante del Clúster y cuyo apoyo es fundamental, es excepcional. Otro tipo de instituciones van poco a poco reconociéndonos: la Xunta; la FAO, que nos ha otorgado el estatus de observador permanente, el Ministerio de Asuntos Exteriores (Agencia Española de Cooperación Internacional, la Junta de Andalucía...
- Están en negociaciones para integrar en su organización a un miembro holandés...
- Nuestro clúster es comunitario, no español. Dentro hay nueve asociaciones: la mayoría son españolas, pero hay también una portuguesa, otra italiana y seguimos avanzando en esas negociaciones. Tenemos presencia en 28 países fuera de la UE. Con respecto a los integrantes españoles, la mayoría de buques son gallegos, junto a un grupo menor de andaluces relacionados con el marisco.
- ¿Qué pesa más en su agenda para 2007?
- Varias actuaciones fundamentales. A nivel comunitario, queremos poner en marcha un taller de trabajo para identificar líneas de apoyo a las empresas mixtas por parte de la UE. También tenemos el objetivo de buscar financiación del Banco Europeo de Inversiones para crear infraestructuras en tierra, renovar la flota. Y queremos que estos países socios puedan acceder a fondos de cooperación y desarrollo, que la UE pueda apoyar a socios de terceros países para colaborar con nosotros.
- Una de sus preocupaciones especiales es la higiene en el tratamiento de la materia prima...
- Mejorar los parámetros higiénico-sanitarios es prioritario. La flota cumple todos los requisitos, pero el problema ocurre a veces en tierra. En ocasiones esos terceros países carecen de laboratorios, instalaciones adecuadas, etc. Estados como Angola o Senegal no cumplen determinados requisitos y viven bajo la amenaza perpetua de que se les retire la autorización para exportar. Debemos entender que, en el caso de Senegal, el 80% de su volumen de capturas se consume en la UE. Nos consta que están por la labor de que esto se arregle, pero nos necesitan.
- También ha trascendido uno de sus proyectos en I+D+i, relacionado con la telemedicina.
- Es un programa aplicable a toda la flota que faena en alta mar. En muchas ocasiones la situación es límite y los patrones tienen que intervenir como auténticos cirujanos. Desde la distancia, a través de las nuevas tecnologías todas estas acciones podrán ser dirigidas por médicos cualificados.
- Meses atrás dos marineros gallegos se dejaron la vida en el mar. ¿Cómo valora la accidentalidad en el sector?
- Todo lo que tenga que ver con siniestros nos preocupa. Desgraciadamente, no es una cuestión que afecte únicamente a los trabajadores del mar. Los siniestros en las aguas tienen una repercusión enorme en los medios de acuerdo con los índices reales. Comparados con otros sectores, son mucho más bajos, sobre todo en los buques de sociedades mixtas, cuyos protocolos y normativas son exigentes.
- ¿Cuáles son los retos de futuro del sector?
- Tenemos un problema importante: que se consoliden las inversiones en flota. También crear infraestructuras en estos países y resolver las cuestiones de inseguridad jurídica habituales en algunos estados. Muchas veces tratamos, con una ilusión y esperanza que a veces rozan la locura, de sacar adelante las empresas.
- ¿Hay un problema con la generación de mano de obra cualificada en Galicia?
- La escasez de profesionales cualificados dispuestos a hacerse a la mar es un problema que existe en toda la UE. Nosotros somos un gran formador de marinería de otros países. Y ése es uno de nuestros grandes logros, una riqueza para sus naciones que no podrían alcanzar de otro modo. Nos falta personal, pero el mundo es muy grande.
- ¿Los actuales parámetros de profesionalización no se resienten de este modo?
- Los mandos normalmente son españoles. Y no tenemos problemas en el aspecto técnico. Aunque reconozco que tenemos labor que hacer a medio plazo, sobre todo a la hora de reponer patrones y jefes de máquinas.
- ¿Se ha estrenado ya en una reunión con la conselleira?
- Aún no hemos tenido ninguna entrevista directa, pero el entendimiento ha sido tradicionalmente bueno con Pesca.



