
J. L. JIMÉNEZ
SANTIAGO. Altos cargos de la Consejería de Medio Rural de la Xunta de Galicia, entre los que figuran jefes de servicio, subdirectores generales y directores generales, cobrarán en los próximos días gratificaciones económicas extraordinarias de hasta 15.000 euros, según denunció ayer en un comunicado el PP de Galicia.
El portavoz de Medio Rural de los populares gallegos, Roberto Castro, explicó a ABC que «en otras épocas también se percibían estas gratificaciones, después de que se hubiera apagado el fuego, pero no con 100.000 hectáreas calcinadas el pasado verano y cinco víctimas mortales». Así, el diputado orensano agregó que se trata de «un insulto a la ciudadanía y al sentido común» que cobren en primer lugar «algunos responsables directos del desastre» y no los afectados, quienes en su mayoría no han percibido todavía un solo euro.
«Después de la catástrofe incendiaria a la que llevaron al país y después de no haber sido cesados, más que cobrar deberían pagar por seguir donde están», añadió Roberto Castro. Por todo ello, el portavoz popular avanzó que presentarán una interpelación en el Parlamento gallego para que el consejero de Medio Rural, el nacionalista Alfredo Suárez Canal, dé las pertinentes explicaciones. «Estas cosas hay que preguntarlas en sede parlamentaria», señaló.
Réplica de Medio Rural
A su juicio, el consejero deberá responder a cuestiones como «por qué no se ha pagado aún a todos los afectados de los incendios y las riadas» o «por qué otros afectados por otras catástrofes de mayor trascendencia sí cobraron casi de inmediato», en referencia a lo sucedido con el «Prestige».
La Consejería contestó a Castro que, por primera vez, los afectados por los fuegos cobrarán este año indemnizaciones, y recordó que las gratificaciones fueron instauradas por el anterior Ejecutivo. Medio Rural aclaró que las solicitudes de ayudas se están resolviendo «al ritmo previsto», ya que tras aprobarse el pertinente expediente, ha de presentarse documentación justificativa previamente al cobro de la ayuda, explicó en un comunicado.
Ruina en Villagarcía
Por otra parte, dos meses después de una de las peores tempestades que recuerdan en Villagarcía de Arosa (Pontevedra), aquello parece sólo un mal sueño para los vecinos de la octava ciudad de Galicia. Pero para aquellos que vieron cómo se arruinaban sus negocios, perdían sus automóviles y enseres, y sus casas quedaban anegadas por el agua y el lodo, la pesadilla todavía está presente, porque no han percibido un solo euro en indemnizaciones, pese a estar prometidas. Y la sangre les hirvió cuando el pasado jueves recibieron la visita del presidente de la Xunta, un Emilio Pérez Touriño que acudió a dar una conferencia en el foro «Iniciativas 3» y no dedicó un minuto a recordar lo vivido en aquellos trágicos días de noviembre.
La denuncia ha partido del PP de Villagarcía y su presidente, Tomás Fole. «Después de meses sin saber nada al respecto, muchos villagarcianos tenían la esperanza de que el máximo mandatario gallego trajera, en su visita a la ciudad, alguna novedad», explicó a través de un comunicado. «Esperaban que explicara cuándo van a poder recibir esas ayudas que tanto necesitan para poder salir adelante», añadió.
Entre el 26 y el 29 de noviembre, cayeron en la ciudad precipitaciones de hasta 128 litros por metro cuadrado, unas lluvias que, unidas a la deforestación de los montes de los alrededores por los incendios del verano y el urbanismo negligente que ha cegado el cauce del río, llevaron al río Con a desbordarse y llevarse todo a su paso. Más de mil vehículos inutilizados por el barro, decenas de garages inundados por el lodo, negocios con mercancías podridas y para la basura...
«Autoloas» de Touriño
«Todo apunta a que el señor Touriño tiene mala memoria», continúa Fole. «Hay que recordarle las incuantificables pérdidas que sufrieron la mayoría de los villagarcianos», ya que «por culpa de las riadas muchos perdieron su medio de vida, su negocio y, en algunos casos, su vivienda».
El presidente de los populares de Villagarcía lamentó que Pérez Touriño viajara el jueves a la ciudad «para autoloarse» por lo que él mismo llama «crecimiento sin precedentes de la economía gallega», mientras que la capital de Arosa «vive un retroceso económico por culpa de las inundaciones».
Para la oposición de la octava ciudad de Galicia, Touriño «es el presidente de las declaraciones de intenciones», quien se plantó en la ciudad arosana «sin las ayudas y sin un plan de actuaciones para revitalizar Villagarcía después del año negro que vivió la villa».
Tomás Fole criticó que la primera «y más grave» de las promesas incumplidas «es la coprotagonizada por la vicepresidenta del Gobierno central, el presidente de la Xunta, el delegado del Gobierno y el consejero de Presidencia», quienes aseguraron tras las riadas «se pondrían a hacer las oportunas gestiones» para que los afectados recibieran «cuanto antes» las ayudas.
ABC
El pasado verano, el fuego calcinó 100.000 hectáreas en la comunidad gallega



