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GUADALAJARA. José María Manteca, portavoz de la Asociación de Familiares de algunos de los fallecidos en el incendio de La Riba (Guadalajara), en verano de 2005, lamentó ayer que, 30 meses después de este siniestro, el dinero no llegue «a quien realmente tiene que hacer frente» a los incendios. Añadió que, si la Fiscalía hiciese «su trabajo, aunque sólo fuese un poquito», el caso «daría una vuelta importantísima». En este sentido, en declaraciones a Europa Press, no dudó en afirmar que, en tal caso, aparecería un escándalo «que casi se podría comparar con el caso Malaya» por las irregularidades que iban a aparecer relacionadas con la gestión del dinero que se destina para la prevención y extinción de incendios forestales.
Al respecto, Manteca criticó que en el momento en el que se produjo el incendio que acabó con la vida de once personas y arrasó 13.000 hectáreas de pinos «había mucho dinero presupuestado, pero no llegaba a donde tenía que llegar, que eran los retenes». Concretamente, afirmó que los integrantes de dichos retenes «iban con los pantalones rotos, utilizaban extintores caducados y tenían tres mascarillas para once personas».
Asimismo se quejó de que, de tres medios aéreos preparados para la extinción de incendios, «dos no funcionaban».
El portavoz de la Asociación de Familiares realizó estas declaraciones frente a la Delegación de Medio Ambiente tras haber guardado, a mediodía, un minuto de silencio junto a otros familiares de algunos de los fallecidos en el incendio de La Riba, tal y como vienen haciendo desde cada día 17 desde aquel día de julio de 2005. «para conocer la verdad de lo ocurrido y para pedir responsabilidades».
Precisamente en relación con estas responsabilidades, José María Manteca «da por perdida» la posibilidad de que las autoridades regionales reconozcan que «algo malo» se hizo en la gestión del incendio y «considera muy importante y muy alentador» que la actual juez que lleva el caso haya decidido a investigar y esté imputando a personas «con la única intención de conocer lo que realmente ocurrió».



