MADRID. El ex consejero delegado de Aguas de Valencia (AVSA), Aurelio Hernández, firmó el pasado 15 de febrero de 2002 un documento de compromiso que es mucho más que un aval con el Banco de Valencia.
Este documento lo firma como recibí, Domingo Parra, consejero delegado del Banco de Valencia, y consejero de AVSA desde mediados del presente año y convierte a AVSA en pagano de un crédito de 1,2 millones de euros (200 millones de pesetas) concedidos por el banco a Tabarka, quien no disponía de recursos -en 2001 ganó 1,5 millones de pesetas- para hacer frente a un préstamo de semejante importe.
Según el documento al que ha tenido acceso ABC, y que se reproduce en esta página, el Banco de Valencia, entidad financiera controlada por Bancaja, concedía un préstamo de 1,2 millones de euros a Tabarka Media, el grupo de medios afín a Eduardo Zaplana, entonces presidente de la Generalitat Valenciana y para cubrir el cobro de este préstamo,Aguas de Valencia constituía un depósito por el mismo importe que era inmovilizado en el banco.
Aguas de Valencia no podría hacer uso de ese depósito mientras Tabarka Media no hubiera realizado una ampliación de capital que saldara la deuda. Es más, si no encontraba ningún accionista dispuesto a poner esa cantidad, AVSA asumía el compromiso de suscribir la ampliación.
Temor al Banco de España
La operación no tiene ningún sentido económico para Aguas de Valencia, pero sí para el Banco de Valencia, que encuentra un aval o una garantía para un préstamo concedido a una sociedad que no podía hacer frente al mismo, o de lo contrario sería un préstamo con riesgo de que el Banco de España lo calificara como de «dudoso cobro», de manera que tendría que provisionarlo.
La forma en que está concebida la operación apunta a que Aguas de Valencia fue utilizada como puente para una operación que tenía urgencia. El Banco de Valencia había dado un crédito con garantías insuficientes al grupo de prensa afín a Zaplana que ahora garantiza Aguas de Valencia, mientras llega un socio.
Dicho de otra forma, el Banco de Valencia anticipa 200 millones de pesetas a Tabarka en unos momentos en que ya se han producido reuniones entre los directivos de AVSA y su accionista de referencia el grupo Bouygues con el entonces presidente de la Generalitat Valenciana, Eduardo Zaplana, en las que se les ha pedido que entren en el accionariado de Tabarka, un heterogéneo grupo de medios vinculado al poder local en la Comunidad valenciana.
Fechas coincidentes
El segundo viaje de Zaplana a París para entrevistarse con Bouygues tiene lugar el día 17 de enero de 2002 y el aval que el Banco de Valencia exige al consejero delegado de Aguas de Valencia, tiene fecha del 15 de febrero, es decir, se produce un día después del documento de TF1 (canal de TV de Bouygues) en el que se recomienda no invertir en los medios de Tabarka que propone Zaplana.
Hernández no negoció el crédito
Según las declaraciones efectuadas por Aurelio Hernández en un acta protocolizada ante un notario, al que ha tenido acceso ABC, se asegura en referencia al aval de AVSA al crédito del Banco de Valencia a Tabarka que entre las aportaciones económicas hechas por la empresa a medios, bajo la presión de la Generalitat valenciana, «la más importante de estas acciones ha consistido en la firma, junto a D. Domingo Parra Soria, consejero de Aguas de Valencia y consejero delegado del Banco de Valencia, del documento que consta protocolizado ante el notario de Valencia D. Salvador Moratal Margarit del día 30 de octubre de 2002, que la decisión de otorgar el préstamo al grupo Tabarka fue tomada al margen de mi conocimiento con la participación de otras personas y la petición a posteriori con el objetivo, creo yo, de cubrir la mencionada operación por parte de D. Domingo Parra Soria con la firma del documento aludido».
Añade que «ni el Sr. Parra, que yo conozca, ni yo mismo, hemos informado de manera oficial al consejo de administración de AVSA, de la existencia del documento».
Concluye Hernández, asegurando que «el pasado martes 22 de octubre, en conversación mantenida a ultima hora de la mañana con D. Domingo Parra, me recordó el vencimiento de la operación que se producirá en noviembre».
Algunas fuentes consultadas han mostrado su sorpresa de que este aval, no esté incluido entre los motivos incluidos en la carta de despido que la empresa entrega a Aurelio Hernández, sobre todo, cuando éste -ya cesado- solicita en un acta notarial al presidente de la compañía. Vicente Boluda, que los auditores que están analizando su gestión al frente de AVSA estudien el aval otorgado al crédito del Banco de Valencia.
Respecto al uso de estos fondos por parte de Tabarka, según todas las fuentes consultadas, este grupo mediático afín a la Generalitat Valenciana destina esos 200 millones de pesetas en la compra del 49% de El Periodico de Alicante, perteneciente al Grupo Zeta, que estaba dentro del paquete mediático ofrecido a los franceses, junto con el periódico gratuito Minidiario.
La compra por parte de Tabarka del 49% de El Periódico de Alicante es conocida entre los medios de comunicación de la región. Además, con la misma fecha del pasado 15 de febrero se incorporaron al consejo de administración de Ediciones Primera Plana de Alicante (sociedad editora de dicho periódico) Robert-Edgar Batouche Pérez y Eloy López Martínez, entre otros. Ambos son consejeros de Tabarka, el segundo además consejero delegado.
Extraño comunicado del consejo
Este aval choca frontalmente con el comunicado realizado ayer por el consejo de administración de Aguas de Valencia, en el que la empresa afirma que ni ha tenido ni tiene interés «en proyecto alguno de inversiones en el sector de medios de comunicación» y que «desconoce la existencia de cualquier estudio, informe o proyecto de inversión directa o indirecta» en medios de comunicación.
De hecho, el consejero delegado del Banco de Valencia, Domingo Parra, que es en estos momentos consejero de Aguas de Valencia, además de dar un crédito de 200 millones de pesetas a unas empresas (Tabarka) que el año anterior habían ganado sólo 1,5 millones de pesetas, carga posteriormente el aval del préstamo a la sociedad Aguas de Valencia.
El consejo de Aguas, presidido por Vicente Boluda, en su comunicado de ayer vuelve a cargar contra los dos gestores despedidos hace escasas fechas y asegura que el consejo de administración celebrado el pasado viernes 13 de diciembre procedió al despido disciplinario del consejero delegado, Aurelio Hernández y del director general Francisco Pontes, «por irregularidades en la gestión de la compañía, con efecto desde el mismo día 13 de diciembre» añadiendo en un segundo comunicado que «consideramos que, por tanto, han salido o saldrán en los medios de comunicación informaciones interesadas de parte, que intenten o puedan desviar la atención al hecho cierto contenido en este punto», en referencia al despido disciplinario de los dos ejecutivos.
Este documento lo firma como recibí, Domingo Parra, consejero delegado del Banco de Valencia, y consejero de AVSA desde mediados del presente año y convierte a AVSA en pagano de un crédito de 1,2 millones de euros (200 millones de pesetas) concedidos por el banco a Tabarka, quien no disponía de recursos -en 2001 ganó 1,5 millones de pesetas- para hacer frente a un préstamo de semejante importe.
Según el documento al que ha tenido acceso ABC, y que se reproduce en esta página, el Banco de Valencia, entidad financiera controlada por Bancaja, concedía un préstamo de 1,2 millones de euros a Tabarka Media, el grupo de medios afín a Eduardo Zaplana, entonces presidente de la Generalitat Valenciana y para cubrir el cobro de este préstamo,Aguas de Valencia constituía un depósito por el mismo importe que era inmovilizado en el banco.
Aguas de Valencia no podría hacer uso de ese depósito mientras Tabarka Media no hubiera realizado una ampliación de capital que saldara la deuda. Es más, si no encontraba ningún accionista dispuesto a poner esa cantidad, AVSA asumía el compromiso de suscribir la ampliación.
Temor al Banco de España
La operación no tiene ningún sentido económico para Aguas de Valencia, pero sí para el Banco de Valencia, que encuentra un aval o una garantía para un préstamo concedido a una sociedad que no podía hacer frente al mismo, o de lo contrario sería un préstamo con riesgo de que el Banco de España lo calificara como de «dudoso cobro», de manera que tendría que provisionarlo.
La forma en que está concebida la operación apunta a que Aguas de Valencia fue utilizada como puente para una operación que tenía urgencia. El Banco de Valencia había dado un crédito con garantías insuficientes al grupo de prensa afín a Zaplana que ahora garantiza Aguas de Valencia, mientras llega un socio.
Dicho de otra forma, el Banco de Valencia anticipa 200 millones de pesetas a Tabarka en unos momentos en que ya se han producido reuniones entre los directivos de AVSA y su accionista de referencia el grupo Bouygues con el entonces presidente de la Generalitat Valenciana, Eduardo Zaplana, en las que se les ha pedido que entren en el accionariado de Tabarka, un heterogéneo grupo de medios vinculado al poder local en la Comunidad valenciana.
Fechas coincidentes
El segundo viaje de Zaplana a París para entrevistarse con Bouygues tiene lugar el día 17 de enero de 2002 y el aval que el Banco de Valencia exige al consejero delegado de Aguas de Valencia, tiene fecha del 15 de febrero, es decir, se produce un día después del documento de TF1 (canal de TV de Bouygues) en el que se recomienda no invertir en los medios de Tabarka que propone Zaplana.
Hernández no negoció el crédito
Según las declaraciones efectuadas por Aurelio Hernández en un acta protocolizada ante un notario, al que ha tenido acceso ABC, se asegura en referencia al aval de AVSA al crédito del Banco de Valencia a Tabarka que entre las aportaciones económicas hechas por la empresa a medios, bajo la presión de la Generalitat valenciana, «la más importante de estas acciones ha consistido en la firma, junto a D. Domingo Parra Soria, consejero de Aguas de Valencia y consejero delegado del Banco de Valencia, del documento que consta protocolizado ante el notario de Valencia D. Salvador Moratal Margarit del día 30 de octubre de 2002, que la decisión de otorgar el préstamo al grupo Tabarka fue tomada al margen de mi conocimiento con la participación de otras personas y la petición a posteriori con el objetivo, creo yo, de cubrir la mencionada operación por parte de D. Domingo Parra Soria con la firma del documento aludido».
Añade que «ni el Sr. Parra, que yo conozca, ni yo mismo, hemos informado de manera oficial al consejo de administración de AVSA, de la existencia del documento».
Concluye Hernández, asegurando que «el pasado martes 22 de octubre, en conversación mantenida a ultima hora de la mañana con D. Domingo Parra, me recordó el vencimiento de la operación que se producirá en noviembre».
Algunas fuentes consultadas han mostrado su sorpresa de que este aval, no esté incluido entre los motivos incluidos en la carta de despido que la empresa entrega a Aurelio Hernández, sobre todo, cuando éste -ya cesado- solicita en un acta notarial al presidente de la compañía. Vicente Boluda, que los auditores que están analizando su gestión al frente de AVSA estudien el aval otorgado al crédito del Banco de Valencia.
Respecto al uso de estos fondos por parte de Tabarka, según todas las fuentes consultadas, este grupo mediático afín a la Generalitat Valenciana destina esos 200 millones de pesetas en la compra del 49% de El Periodico de Alicante, perteneciente al Grupo Zeta, que estaba dentro del paquete mediático ofrecido a los franceses, junto con el periódico gratuito Minidiario.
La compra por parte de Tabarka del 49% de El Periódico de Alicante es conocida entre los medios de comunicación de la región. Además, con la misma fecha del pasado 15 de febrero se incorporaron al consejo de administración de Ediciones Primera Plana de Alicante (sociedad editora de dicho periódico) Robert-Edgar Batouche Pérez y Eloy López Martínez, entre otros. Ambos son consejeros de Tabarka, el segundo además consejero delegado.
Extraño comunicado del consejo
Este aval choca frontalmente con el comunicado realizado ayer por el consejo de administración de Aguas de Valencia, en el que la empresa afirma que ni ha tenido ni tiene interés «en proyecto alguno de inversiones en el sector de medios de comunicación» y que «desconoce la existencia de cualquier estudio, informe o proyecto de inversión directa o indirecta» en medios de comunicación.
De hecho, el consejero delegado del Banco de Valencia, Domingo Parra, que es en estos momentos consejero de Aguas de Valencia, además de dar un crédito de 200 millones de pesetas a unas empresas (Tabarka) que el año anterior habían ganado sólo 1,5 millones de pesetas, carga posteriormente el aval del préstamo a la sociedad Aguas de Valencia.
El consejo de Aguas, presidido por Vicente Boluda, en su comunicado de ayer vuelve a cargar contra los dos gestores despedidos hace escasas fechas y asegura que el consejo de administración celebrado el pasado viernes 13 de diciembre procedió al despido disciplinario del consejero delegado, Aurelio Hernández y del director general Francisco Pontes, «por irregularidades en la gestión de la compañía, con efecto desde el mismo día 13 de diciembre» añadiendo en un segundo comunicado que «consideramos que, por tanto, han salido o saldrán en los medios de comunicación informaciones interesadas de parte, que intenten o puedan desviar la atención al hecho cierto contenido en este punto», en referencia al despido disciplinario de los dos ejecutivos.



