
Ségolène Royal sonríe en su primer discurso tras ser elegida candidata de los socialistas al Elíseo. / EFE
La candidata oficial del Partido Socialista francés (PS) a las elecciones presidenciales de 2007 ha prometido que cambiará la política francesa y ha invitado a los ciudadanos a sumarse a su estrategia de reformismo. "Quiero encarnar el cambio y construirlo con todos", ha dicho Royal en un discurso pronunciado en Melle, pequeño pueblo de 4.000 habitantes al oeste de Francia.
"El mundo ha cambiado, Francia ha cambiado y la política debe cambiar", ha enunciado la que hoy es la francesa más buscada.Tras conseguir el 60,64% de los votos de los militantes socialistas, la ex ministra ha lanzado un discurso de optimismo, de cambio y de cercanía a la gente común, similar a su mensaje durante toda la campaña interna del PS. "La política debe partir de la vida de la gente. No tengamos miedo de las ideas nuevas, saquémoslas de la vida cotidiana del pueblo francés, de sus sufrimientos y dificultades, pero también de sus talentos y de sus formidables éxitos".
En un elogio al dinamismo de la sociedad francesa y una crítica a sus instituciones, Royal ha afirmado que siente "Francia por delante de quienes la gobiernan", para luego asegurar que "los franceses están dispuestos a aceptar reformas".
"Veo una Francia creativa, innovadora y fragilizada por un Estado que se ausenta y que deberá asumir sus responsabilidades", comentó, en un mensaje al ala clásica de su partido, partidaria del intervencionismo estatal. La candidata parafraseó a John Kennedy al lanzar un llamamiento a los franceses: "Preguntaos lo que podéis hacer por nuestro país".
"Vamos a escalar la montaña hasta 2007. Hoy es un bello día para partir al combate, porque nos empuja un movimiento popular generoso y feliz, que siente que nos apoyamos en una causa más grande que nosotros", ha formulado Royal en un tono ilusionado y exultante.
Hollande calla
Franois Hollande, primer secretario del PS y compañero sentimental de Royal, con la que comparte cuatro hijos, se ha negado a expresar sus sentimientos. "Sobre la vida política, es el primer secretario el que se expresa. Sobre la vida personal, no tengo por qué revelar mis emociones", ha comentado en la radio France Inter.
Los otros dos aspirantes a la investidura socialista, Dominique Strauss-Kahn y Laurent Fabius, han reconocido su derrota e y han hecho un llamamiento a la unidad del partido. "Ha ganado bien y todo el mundo estará detrás de ella. Ha sido una bonita batalla", ha señalado Strauss-Kahn, que consiguió el 20,83% de los votos.
Fabius, que logró el 18,54% de los sufragios, ha subrayado que a la candidata "le toca asegurar la unión de todos los socialistas". "Yo estoy preparado", ha agregado.



