M. R. G.
CÓRDOBA. Trece institutos de Secundaria de la capital -el 60 por ciento del total- se ha dirigido en las últimas semanas a la Delegación de Educación para solicitar una modificación en la aplicación del nuevo horario, que establece 30 horas lectivas y obliga a los alumnos a permanecer media hora más en el centro fijando la salida a las tres de la tarde.
Estos datos se extraen de un sondeo realizado por ABC entre 20 de los 21 institutos de la capital para conocer la aplicación de las instrucciones sobre el horario lectivo.
De los 12 centros que han pedido la modificación, tres han obtenido una autorización de la Administración para mantener el horario del curso pasado -de 8.30 a 14.30 o 14.40- debido a que los alumnos dependen del transporte escolar o por cuestiones organizativas, ya que tienen grupos de tarde que entran al centro entre las 15.00 y las 15.30 horas.
Hay un cuarto centro que cumple estas características, pero que no ha obtenido el beneplácito de Educación.
Otro instituto ha adelantado un cuarto de hora la entrada a clase para salir a las 14.45, respetando las seis horas y media de permanencia en el centro. Y hay ocho IES que están a la espera de recibir una respuesta a su solicitud de cambiar el horario oficial por el de 8.15 a 14.45 o de 8.00 a 14.30.
Los siete institutos restantes han decidido aplicar lo que establece la normativa y respetar la entrada a clase a las 8.30 y la salida a las tres.
Hay que recordar que en la última semana los estudiantes se han manifestado en dos ocasiones en contra del aumento de las horas de clase. La última protesta, celebrada el pasado martes, acabó con la intervención de la Policía Nacional.
Ayer, la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de centros públicos (FAPA Ágora), que preside Francisco Mora, emitió un comunicado en el que achacan la movilización de los alumnos a que estos «no han sido lo suficientemente informados» sobre las causas del aumento del horario.
FAPA Ágora se muestra a favor de la decisión de la Administración y recuerda que los padres llevan «años reivindicando el aumento del horario lectivo para mejorar la calidad del sistema educativo».