J. HOLGADO, J. GONZÁLEZ
MADRID. Con paso firme y rápido, el presidente de Endesa, Manuel Pizarro, acompañado de su consejero delegado, Rafael Miranda, se presentó al mediodía de ayer ante los medios de comunicación en la moderna sede que tiene la compañía en Madrid para explicar su rechazo a la opa de Gas Natural a esta eléctrica.
Pizarro, con puntualidad británica, accedió él solo al estrado con un ejemplar de la Constitución en la mano y durante hora y media habló y respondió a un centenar de periodistas en la que ha sido una de las ruedas de prensa que más expectación habían despertado en los últimos años, casi comparable con las de Ruiz Mateos y Mario Conde. Muy seguro de sí mismo y con un elevado tono de voz -desconocido en él-, el presidente de Endesa empezó pidiendo «juego limpio», pues está en peligro, a su juicio, «la arquitectura institucional española».
A continuación, y con gran vehemencia, Pizarro explicó cómo y cuándo había adquirido las acciones que tiene de la compañía. «Más importante que el dinero es mi imagen», subrayó. En el tono empleado se notaba que le habían dolido las especulaciones que han circulado sobre la compra que hizo de 50.000 acciones de Endesa un día antes de que se lanzara la opa.
La carta de la discordia
Manuel Pizarro anunció que la compañía había interpuesto en la mañana de ayer un recurso contencioso-administrativo ante la Audiencia Nacional contra la carta que recibieron el pasado lunes del presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Manuel Conthe, en la que le recuerda el artículo 14 del real decreto de opas, es decir, «el deber de pasividad».
Levantando con su mano derecha el ejemplar de la Constitución, Pizarro dijo que están «cercenando» los derechos de Endesa, como «la no discriminación, la tutela efectiva y la libertad de expresión». Denunció que «un decreto no puede limitar derechos fundamentales del individuo o de una sociedad».
En este punto desveló que habían recibido sendos requerimientos notariales de Gas Natural y de Iberdrola en los que se les prohibe hacer declaraciones e informar a sus accionistas. Señaló que «a mí me pagan, entre otras cosas, por hablar con mis accionistas» y anunció que, aunque respetará el mencionado artículo 14, «haré todo lo demás, y cuando digo todo, es todo, como hablar con cada uno de los accionistas, trabajadores, clientes y territorios donde la compañía está presente». A la CNMV la pidió que «no interprete, que haga cumplir la ley», y destacó que «no es una batalla política; que no me busquen en la política; en esta casa la política se queda fuera». Añadió que «no me da miedo la competencia, pero no me gusta competir con un brazo atado a la espalda».
El presidente de Endesa también lanzó sus dardos a Gas Natural e Iberdrola, aunque matizó que sus relaciones personales con Ricardo Fornesa, Isidro Fainé -presidente y director general de La Caixa- e Íñigo de Oriol -presidente de Iberdrola- «son magníficas». Del consejero delegado de esta eléctrica, Ignacio Galán, sin embargo, dijo que «se califica por sí mismo».
«La cuadrilla»
El presidente de Endesa endureció aún más su intervención al afirmar que, sobre la opa, «según han dicho, hay autores (en referencia a Gas Natural), ideólogos (por Antonio Brufau, presidente de Repsol YPF y ex presidente de Gas Natural), cómplices (Iberdrola) y encubridores». Incluso, llegó a calificarlos de «cuadrilla». Pizarro admitió que había tenido conversaciones con La Caixa, «pero nunca negociaciones», y añadió que «me gusta pactar, pero no con quien primero da una patada a la puerta». Este apartado lo cerró con un rotundo «no seré nunca empleado de La Caixa». Y en cuanto al anunciado reparto de un dividendo extra a los accionistas por las plusvalías de Amena, añadió que «primero vamos a esperar a que cobremos, antes de noviembre, y luego ya veremos; no hemos decidido todavía».
El presidente de Endesa aseguró que desconocía la intención de Axa de adquir el 5,35% del capital de la compañía y volvió a repetir que Caja Madrid tendrá una posición «preponderante» -una vicepresidencia-, «cuando lo decida el consejo». Al mismo tiempo, rechazó la posibilidad de que Axa tenga un representante «pues no tienen el 7%». Más relajado, Pizarro terminó su intervención afirmando que «mi trayectoria la tengo colmada» y recordando que «por la tarde vamos a la boda de la hija de Rafael Miranda, mañana estaré con mi nieto y el lunes visitaré Ponferrada, donde nació Endesa».
Poco después de que Manuel Pizarro acabara su comparecencia, empezó con cierto retraso una rueda de prensa convocada por el presidente de la CNMV, Manuel Conthe, en la sede del propio organismo,con motivo de la primera reunión del grupo de trabajo sobre buen gobierno de las sociedades cotizadas.
«País bananero»
Conthe aprovechó para responder a algunas de las afirmaciones que había hecho Pizarro minutos antes.El presidente de la CNMV afirmó que, «sin querer entrar en polémica con nadie», cualquier jurista «se ríe» del recurso anunciado por Pizarro. Para Conthe, la misiva no es un acto administrativo susceptible de recurso.
Señaló que, sin referirse directamente a Endesa, mientras perteneció al Banco Mundial había visto cómo era muy frecuente en muchos países intentar asustar al supervisor con amenazas de mandarlea la cárcel, lo que tachó de ser propio de un «país bananero». Añadió que las cartas estaban dirigidas a los consejos de administración y que era un error confundir a las empresas con sus administradores, y que puede haber un conflicto de intereses entre los administradores, que pueden defender sus cargos, y los de la sociedad y sus accionistas.
Conthe recordó que la normativa exige que los administradores tengan un cierto nivel de pasividad y deja la decisión de aceptar o rechazar la opa en manos de los accionistas. Pero la carta no impide a los administradores que busquen otras ofertas mejores para sus accionistas. «Y, por supuesto, tampoco quería limitar la libertad de expresión que avala la Constitución».
Al presidente de la CNMV le pareció aventurado el pronunciamiento tan rápido que habían hecho los administradores de Endesa sin conocer aún en profundidad la oferta.
Bancos de inversión
Insistió en que las cartas no prohíben a los miembros del consejo que expresen libremente su opinión, pero que es una cuestión distinta la contratación de bancos de inversión para que identifiquen a accionistas y que fomenten la compra de paquetes accionariales que bloqueen la opa.
Para dar una opinión «no es necesario contratar cinco oseis bancos de inversión» -señaló Conthe- y que cuando vieron que Endesa contrataba dichos bancos «se puso la venda antes de que saliera el grano» y enviaron las cartas. El hecho de que las hicieran publicas, Conthe lo justificó en que era para que todos conocieran lo que se decía a las otras y especialmente la dirigida a Endesa, que también tenía como destinatarios a los bancos contratados por la eléctrica, para que no aconsejen medidas que vayan contra la opa, aunque matizó que no tenía ninguna evidencia de que aquellos estén incumpliendo sus deberes.
Investigar a Pizarro y a Axa
Conthe reconoció que la CNMV investigará, como hace siempre de oficio, la compra de 50.000 «endesas» por Pizarro, como también investigará todas las operaciones que se realizaron esos días sin que eso prejuzgue que se haya infringido ninguna normal.
Asimismo, se investigará la compradel 5,35% del capital de Endesa por parte de Axa, pero creía que no había razones para pensar que se salga de la lógica normal de mercado.
Sobre el acuerdo entre Gas Natural e Iberdrola, Conthe considera que es una medida «sensata», ya que han presentado a los reguladores un «paquete completo», una oferta viable, así como su manera de financiarla, por lo que no dejan flancos incompletos.
De todas maneras, reconoció que ante ventas «eventuales e hipotéticas» a Iberdrola, sujetas a la aprobación de la CNE y de Compencia, Gas Natural tiene que tener en cuenta los derechos de sus pequeños accionistas, ya que a lo mejor podrían vender esos activos a otras sociedades a un mayor precio.
Respecto al dividendo que pudiera pagar Endesa por las plusvalías de Amena, Conthe reconoció que para la CNMV era más fácil y cómodo que no lo repartiese, pero que en el caso de que decidiera hacerlo tendría que consultar al propio organismo regulador; en ese caso, seríaimpensable que no hubiese una modificación del precio de la opa, ya que supondría un cambio patrimonial de Endesa.
Para el presidente de la CNMV, mientras que el Gobierno no se pronuncie, las medidas de blindaje contra opas que tienen algunas empresas «hoy por hoy son válidas en España».



