
ABC El obispo Uriarte, anteayer, durante su polémica homilía ABC El etarra De Juana Chaos
Las palabras que los obispos del País Vasco pronunciaron sobre el proceso de paz el martes en sus homilías han levantado ampollas tanto en el PP como en los colectivos Basta Ya, Foro Ermua y en la Asociación Víctimas del Terrorismo, que han coincidido en reprochar a la Iglesia vasca su histórica posición frente al terrorismo de ETA. Los más duros fueron Mikel Buesa -presidente del Foro Ermua- y Carlos Martínez Gorriarán -portavoz de Basta Ya-. Ambos consideraron que es la Iglesia vasca la que tiene que pedir perdón: Buesa por el papel de «colaboración y complicidad» que los prelados jugaron en el pasado con los etarras: Martínez Gorriarán por su «inhibición» ante el terrorismo, porque su actitud «en los últimos cuarenta años ha sido pasiva» y por la «equidistancia» que ha mantenido entre ETA y sus víctimas.
En opinión del portavoz de Basta Ya, la homilía pronunciada el martes por el presidente de la Conferencia Episcopal y obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez, es fruto del interés de la Iglesia por «justificar retrospectivamente su propia actitud de inhibición» ante las acciones terroristas de ETA. Buesa, que consideró que la Iglesia vasca está «descalificada como institución» para mediar en el proceso de diálogo, aseguró que antes de predicar a los demás el perdón debería «aplicarse el cuento» y pedir disculpas a todas aquellas personas que se vieron afectadas por su actitud de connivencia con los terroristas.
El presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz, aconsejó a los obispos vascos que se «aparten» de un proceso de paz que, dijo, «no es real» y que «hace pensar que esto es una guerra» en la que hay dos partes que se posicionan por igual.
Desde el PP, su presidente en Vizcaya, Antonio Basagoiti, reclamó a la Iglesia vasca «un sólo discurso en temas de política» pues «no se puede estar con Dios y el diablo a la vez», como en su opinión parece haber ocurrido con las homilías pronunciadas por Blázquez y por el obispo de San Sebastián, Juan María Uriarte. Mientras Blázquez reclamaba a ETA que pida perdón a sus víctimas, Uriarte solicitaba un «acercamiento mutuo» a los «responsables de la paz».
ABC
MADRID. El «histórico» miembro del «comando Madrid» de ETA, Ignacio de Juana Chaos, se encuentra en buen estado de salud. Así lo han certificado, según fuentes de Instituciones Penitenciarias citadas por Ep, los médicos que a diario visitan al terrorista en la cárcel de Algeciras desde que éste decidiera, hace diez días, iniciar una huelga de hambre.
De Juana ingresó en prisión en 1987, año en el que fue detenido, y desde entonces cumple una condena milenaria por su participación en numerosos atentados de la banda terrorista ETA. En total, 19 años y medio.
El pasado día 7 tomó la decisión de ponerse en huelga de hambre en protesta por la paralización de su excarcelación. De Juana debía haber quedado en libertad por licenciamiento definitivo de la condena el pasado mes de febrero.
Sin embargo, su salida de la cárcel fue paralizada por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, que le imputó los delitos de amenazas terroristas y pertenencia a banda armada por la publicación con su firma en el diario Gara, en el mes de diciembre de 2004, de dos artículos en los que se vertían amenazas a funcionarios de prisiones y se exaltaba a la banda terrorista ETA.
La Justicia no intervendrá
Fuentes penitenciarias aseguran que en los últimos diez días el etarra ha perdido peso, pues «sólo ingiere agua», pero «los médicos le ven bien». A pesar de su negativa a alimentarse, se le siguen ofreciendo en su celda las comidas del día.
En medios de la Fiscalía de la Audiencia Nacional se señala que, de momento, la Justicia no puede intervenir pues la huelga de hambre es una decisión libre y personal del interno.



