
ABC
Homer Simpson, víctima de las hipotecas basura en la última entrega de la serie
PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL
WASHINGTON. Se supone que la pequeña pantalla, en su condición de foro más popular para la industria del entretenimiento, debe servir raciones todavía más generosas de escapismo y trivialidad en tiempos de crisis. Pero en Estados Unidos, algunas de las series de televisión de mayor popularidad se están dejando contagiar de lo que representa una economía en recesión desde diciembre del 2007. Hasta el punto de que la crisis financiera, con todas sus dolorosas repercusiones, ha empezado a salir del terreno de los telediarios para formar parte de las producciones de ficción destinadas al «prime time».
Esta fusión de vacas flacas y entretenimiento, tanto en comedias como en dramas, se ha podido apreciar en recientes capítulos de series como «Mujeres Desesperadas» o «Betty la fea» de la cadena ABC, «Los Simpsons» de la Fox, la producción policiaca «Flashpoint» de la CBS o la comedia «30 Rock» de la NBC. Según coinciden en señalar los responsables de estas series de éxito, los nuevos guiones no hacen más que reflejar la profundidad y amplitud de los actuales problemas económicos.
Un ejemplo evidente es la serie «Lie to Me», el último éxito de la cadena Fox dedicado a la detección de mentiras criminales. Sus dos últimos capítulos hangirado en torno a un personaje muy similar al mega-estafador Bernard Madoff y a un constructor que agobiado por la recesión abarata ilegalmente los costes de un edificio que termina por hundirse.
Espejo inevitable
En la serie policiaca «Flashpoint», que sigue las aventuras de un grupo de comandos, el episodio del 27 de febrero giraba en torno a un banquero de hipotecas que tras haber dejado a un montón de gente sin hogar y cobrar un bono multimillonario era secuestrado por tres agraviados clientes. Según ha explicado Mark Ellis, uno de los creadores y productores de «Flashpoint», «vivimos tiempos trágicos y queríamos explorar estas cuestiones de forma personalizada».
Con más derroche de humor, la aplaudida serie «30 Rock» -creación de la comediante Tina Fey, famosa entre otras cosas por imitar a la gobernadora de Alaska durante la campaña presidencial- presentaba en un reciente episodio la incorporación de un nuevo grupo de becarios en la sede neoyorquina de la cadena NBC. Todos son banqueros en paro tras la quiebra de Lehman Brothers. Y hasta los dibujos animados de «Los Simpson» también se enfrentaron la semana pasada a su estilo con la crisis hipotecaria.
Los problemas iniciados en Wall Street han llegado hasta la acomodada barriada donde habitan las «Mujeres Desesperadas» de la cadena ABC. El personaje de Susan Mayer, interpretado por Teri Hatcher, se ha visto obligada a buscar un trabajo extra para ayudar con la maltrecha economía familiar. Mientras que la pizzeria que regenta el personaje de Felicity Huffman se encuentra al borde de la quiebra. Según el «New York Times», algunas cadenas y productoras han empezado a trabajar en series nuevas basadas íntegramente en la recesión. La ABC está desarrollando una comedia sobre un grupo de jóvenes empleados de un banco de inversiones que se quedan sin trabajo el mismo día. Otro proyecto similar estaría protagonizado por el actor Kelsey Grammer, en el supuestamente cómico papel de un ejecutivo financiero en paro y con la obligación de cuidar a su ignorada de su familia.



