
Estado actual de la moderna estación del TAV en el término municipal de Segovia, diseñada en trinchera, en la que aún no se han colocado las líneas
TEXTO: ISABEL JIMENO FOTO: I. J.
SEGOVIA. El tren de alta velocidad que unirá Segovia con Madrid y Valladolid a partir del próximo año es una de las grandes infraestructuras en marcha y en la que están depositadas buena parte de las esperanzas de crecimiento económico y demográfico tanto de Segovia como de la provincia. Pero para que esto sea posible es necesaria otra gran obra, la de la estación en la que hará parada el tren veloz a su paso entre la capital de España y la de Castilla y León.
Las obras, con un presupuesto inicial de 8,5 millones de euros, «van cumpliendo los plazos previstos», según el Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias). Y es que previamente a que comience a operar la línea de alta velocidad antes de que finalice 2007 deberá estar terminada la estación, cuyas obras comenzaron en mayo de 2005 con un plazo de ejecución de 24 meses, por lo que a mediados del próximo ejercicio la dotación debería estar concluida.
El edificio va tomando forma para convertirse en el moderno inmueble proyectado por la empresa TIFSA que sobrevolará las vías. El rojo de los ladrillos que finalmente se recubrirán con caliza, aluminio y vidrio dibuja el exterior del inmueble, en el que ya está terminado el forjado de la primera planta y ahora la empresa Constructora Hispánica trabaja en el del segundo piso y en el cerramiento completo y la tabiquería interior. Las vías pasarán bajo la estación, que en este punto, el kilómetro 67,980, contará con seis, cuatro de las cuales -las que ya están terminadas- serán de apartado para los trenes. Por las otras dos discurrirán los convoyes a su paso entre Madrid y Valladolid, que en Segovia contarán con dos andenes para trenes de alta velocidad de 400 metros de longitud y 8,30 metros de ancho, con marquesinas para los viajeros. Tras varias opciones sobre su emplazamiento e incluso posibilidades que apuntaban a que el tren pasaría de largo y sin parar en Segovia, finalmente la estación estará ubicada en el término de la capital, a unos tres kilómetros del centro, en la estratégica zona de la ermita de Juarrillos, próxima a la carretera de circunvalación SG-20 y la autopista AP-61.
Se trata de un moderno edificio construido en trinchera aprovechando el trazado que marcan las vías sobre una superficie de 5.100 metros cuadrados en planta. Dividido en tres alturas, el vestíbulo será el eje central sobre el que giren el resto de dotaciones: taquillas, atención al cliente, sala de espera, locales comerciales, cafetería y oficinas y servicios de control, que ocuparan la primera y segunda planta. Además, el proyecto contempla un aparcamiento inicial para 220 plazas con zonas para autobuses y taxis.
Según el Adif, la nueva estación del Tren de Alta Velocidad en Segovia, que se volvió a diseñar tras la llegada del PSOE al Gobierno central después de las últimas elecciones generales basándose en los criterios de facilitar la accesibilidad a los viajeros, estará preparada para acoger una rotación de un millón de viajeros al año.
El acceso, pendiente
Si la construcción de la estación marcha a buen ritmo, los que todavía no han comenzado son los trabajos de las vías de acceso para llegar a lo que será una de las infraestructuras más importantes de Segovia, a la que hasta ahora se accede por una estrecha carretera y un camino de paso de ganado. El acceso definitivo deberá discurrir por la zona de Prado Bonal, todavía sin urbanizar, a la espera de la aprobación definitiva de la revisión del Plan General de Ordenación Urbana, que ahora mismo se encuentra en la fase de revisión de las alegaciones al proyecto.



