
EFE Carmen Caffarel, durante la jornada sobre «La TV pública en España»
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, proclamó ayer «el final de la televisión-derroche que ha sido la televisión pública», tras el acuerdo alcanzado entre la dirección general del Ente Público, la SEPI y los sindicatos para proceder de forma pactada a su reestructuración y recorte de plantilla, algo que -según subrayó- «nadie había sido capaz de afrontar» hasta su llegada al poder.
Zapatero, que hizo esta declaración durante un mitin organizado por el PSOE en Ibiza, enmarcó esta reforma en el compromiso electoral de «ser austeros con los dineros públicos», y emplazó al PP a que «tome nota» en relación con las televisiones autonómicas allí donde gobierna, como en Baleares. Además, afirmó que su Gobierno también ha puesto fin a «la televisión de partido».
El jefe del Ejecutivo destacó que TVE había alcanzado un endeudamiento de 6.000 millones de euros -un billón de las antiguas pesetas-, exactamente la misma cantidad que se destinará en los Presupuestos del Estado para 2007 a Investigación, Desarrollo e Innovación. «Lo que ahorremos va a ir a becas, educación e investigación», prometió Zapatero, que quiso expresamente «agradecer la actitud de los sindicatos» ante una reforma que implicará, entre otras medidas, un recorte de más de 4.000 empleos.
Caffarel: «El ERE sale barato»
Por su parte, la directora general de RTVE, Carmen Caffarel, ha defendido el acuerdo, del que ha dicho que «ha llegado con un retraso de al menos 15 años». Caffarel aseguró que «el ERE (Expediente de Regulación de Empleo) sale barato», y que «lo caro habría sido no hacer nada». Así lo afirmó en su intervención en el curso «La televisión pública en España», organizado por la Universidad Carlos III, donde repasó los problemas que el Ente público arrastra desde hace años, entre ellos, la deuda acumulada -«hablamos de billones de pesetas»-, la financiación basada en el endeudamiento, y la «racionalización del gasto» o la contabilidad empleada por los gestores.
La directora general insistió en que el servicio público de radiotelevisión en España «está duplicado» en las comunidades autónomas donde hay cadenas regionales, y pidió que se computen los datos de personal y de gasto en que incurren para poder valorar la prestación y el coste del servicio público en España. En torno a la reducción de plantilla, la responsable del Ente público señaló que las prejubilaciones fijadas por SEPI (4.150) «son voluntarias y quedan al libre albedrío de los trabajadores».



