Cultura

Cultura

Hemeroteca > 16/04/2006 > 

MÁS QUE GRAN DAMA

Actualizado 16/04/2006 - 02:51:24

Mujer de mirada húmeda y grande, también fría como el iceberg que choca con la realidad y la convierte en ficción, la escritora Muriel Spark tuvo la suerte de no ponerse demasiado de moda. Practicaba el arte de la novela con una fineza oblicua y maléfica, horadando túneles hacia alguna forma de trascendencia. Se había ido a vivir a Italia. Le gustaban los coches bellos, la jardinería a la medida de lo humano, lo cual significa morirse -como ha hecho- en la Toscana.Sus novelas tratan el problema de qué clase de verdad puede narrarse en una novela. En todo, una intensa presión estilizadora, hasta reducir la dimensión de la novela con una maestría incomparable. En España ha sido traducida de forma irregular: por ejemplo, «Merodeando con aviesa intención», «El único problema», «Una mujer al volante», «La imagen pública» e, inevitablemente, «El punto dulce de la señorita Brodie», encarnada en el cine por la gran Maggie Smith. Sobre Muriel Spark logró cierta preferencia mediática Iris Murdoch, sobre todo desde que su marido se puso a contar declives físicos y mentales.

Sumó el humor ácido a la omnisciencia narrativa: dos esfuerzos complementarios que dan como fruto una suerte de ficción teológica, comedia de las últimas verdades, todo bajo control, bajo la mirada gélida de la novelista. «Currículum vitae» fue su autobiografía, de formación coralina y filo acerado, «finesse» que desborda las formas del refinamiento y percibe el tacto de la tragedia. Ahí se despachó a gusto con el recuerdo de un antiguo novio. Convertida al catolicismo, acabó por situar en una abadía una intriga inspirada en el caso Watergate. Nada era imposible para la imaginación de Muriel Spark, ni por supuesto la crueldad.

Tanta sutileza ambigua irradiaba su extraña luz en las antípodas de la literatura más actual, tan carente de espíritu. Apareció hace unos años por Madrid, invitada por el «British Council», con una cojera ideal de algo más que gran dama. Leyó una páginas de su obra y la sala se pobló de ángeles con sonrisa de diablo y diablos con aspecto de escribir novelas que en gran parte son poesía. Muriel Spark muere sobrada de dotes para toda ficción superior.

VALENTÍ PUIG
Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad
PUBLICIDAD
Lo último...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.