LUGO. Dos de los ocho alcaldes del PSOE lucense que continúan encerrados desde la tarde del pasado jueves en la Diputación de Lugo, en protesta por el reparto de fondos del Programa Operativo Local, precisaron atención sanitaria de personal del Sergas, ante la falta de alimentos.
El vicepresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, calificó ayer de «poco seria y sensata» la actitud de los responsables socialistas, que se han visto, sin embargo, respaldados por las ejecutivas provincial y regional e inluso el secretario de organización de su partido, el también lucense José Blanco.
Rajoy, que declinó valorar la decisión del titular de la corporación provincial, que ha prohibido que se introduzcan alimentos al salón en el que se mantienen los encerrados, que sólo tienen acceso a un pasillo inmediato, resaltó que «si todos los políticos se encerrasen cuando hacen oposición, daríamos un espectáculo poco serio».
Por el contrario, José Blanco considera que se trata de una protesta legítima frente a una forma de gobernar caracterizada por la prepotencia, la soberbia y el desprecio a los ciudadanos representados por los socialistas. El portavoz socialista en la corporación, Manuel Martínez, que encabeza la protesta de poco más de una docena de concejales, alcaldes y diputados provinciales, señaló que «nos tienen sometidos a un ayuno forzado, impensable en una sociedad moderna». Los encerrados han podido beber agua del grifo y consumir dos pizzas que consiguieron eludir la vigilancia de los servicios de seguridad de la institución. Dos de los encerrados fueron atendidos por un facultativo que se desplazó a la Diputación en ambulancia para facilitarles agua y suero fisológico después de que se sintieran indispuestos a causa del ayuno.
Mientras continúa el encierro, al que se han sumado tres parlamentarios autonómicos, que permanecen en una dependencia de la Corporación distinta, su partido ha presentado en el juzgado una denuncia contra el presidente de la Diputación, Francisco Cacharro, al que acusan de impedirles realizar sus funciones, mientras en la calle varias decenas de personas han protagonizado diferentes manifestaciones frente a la puerta del palacio provincial, en pleno centro de Lugo.



