JOSÉ CARLOS CARABIAS
MADRID. El próximo asunto a debate en las instancias ciclistas reside en el ADN (ácido desoxirribonucleico), el principal componente del material genético de cualquier organismo. A partir de su ruptura con la Unión Ciclista Internacional (UCI), tanto el Tour, la Vuelta como el Giro parecen decididos a establecer en el futuro una frontera: las pruebas de ADN. La propuesta lanzada al aire consiste en que aquel ciclista que no ceda su ADN no podrá correr en ninguna de las catorce carreras «mayores» que controlan las sociedades del Tour, la Vuelta y el Giro. Con el ADN se puede cotejar casi todo.
La medida que persiguen los organizadores sería útil para preservar al ciclismo de futuros escándalos y someter a un riguroso control a los corredores, pero se encuentra con una traba legal: nadie está obligado a entregar su ADN sin un requerimiento judicial.
En las comidillas ciclistas se habla del ADN, de sus ventajas y consecuencias. La asociación española de ciclistas profesionales (ACP) ya ha hecho llegar un escrito a la Comisión Europea denunciando esta posibilidad.
Bettini y Valverde, no
Mientras tanto, los ciclistas se van pronunciando al respecto. Paolo Bettini, el italiano campeón del mundo, declaró que «si me piden el ADN, dejaré de correr». Alejandro Valverde dijo desde sus vacaciones en Curaçao que «exigir el ADN sería una grave intromisión en la vida privada. Si aceptamos esto, ¿qué será lo próximo? ¿Bajarnos los pantalones antes del comienzo de cada carrera?».
Dos ciclistas, Jesús Hernández y Alberto Contador, declararon el lunes ante el juez Antonio Serrano, titular del 31 de Madrid. Según consta en el procedimiento, preguntado Hernández por el fiscal sobre si se sometería voluntariamente a la prueba de ADN para despejar cualquier tipo de duda respecto de si alguna de las bolsas encontradas (en los registros a Eufemiano) pudiera tener sangre suya, manifiesta: «Que no tiene inconveniente».
Y en el caso de Contador, el procedimiento del juez dice lo siguiente. «Respecto a las pruebas de ADN prefiere no hacerlas, pero no tiene ningún inconveniente. Preguntado por la sra fiscal sobre si se sometería voluntariamente a esa prueba para despejar cualquier tipo de duda respecto si alguna de las bolsas encontradas pudiera tener sangre suya, manifiesta que no tiene inconveniente».
No hay fecha para la comparecencia de los demás ciclistas. El juez no ha tramitado los exhortos y según ha comunicado a las partes implicadas se hará sobre la marcha «y según la disponibilidad».
Manzano, sin abogado
El ex ciclista, que se sumó como acusación particular al sumario de la Operación Puerto, se ha quedado sin defensa después de que «El País» publicase que el abogado de Manolo Saiz, Carlos Bueren, le hubiese ofreció supuestamente «30 millones de pesetas» por retirarse del proceso. El letrado Santiago Lucas alega «gravísimas razones» con su cliente para romper la relación.


