
Cartel anónimo de 1902 perteneciente a la colección Postermil
TEXTO: MABEL AMADO
MADRID. El cartel publicitario fue, durante casi un siglo, el mayor medio de difusión de ideas y productos. Sus bellas ilustraciones pusieron, en numerosas ocasiones, la nota de color a una vida o a una época social teñida de gris. Desigualdades económicas, escasez de alimentos, vivienda deficiente, sanidad mejorable.... Todos eran problemas que, en muchos casos, parecían desaparecer cuando los ingeniosos dibujantes -o grafistas- inspiraban un producto comercial.
Y si hace más de cien años el diseño era obra de una única mano, de una firma en muchos casos anónima, hoy en día sólidos equipos de profesionales dan vida a la imagen publicitaria. Una comunicación visual que ha tenido en la moda su mejor aliado. Así podemos comprobarlo en la exposición «La Publicidad Vive la Moda», una muestra organizada por Ifema dentro del programa Madrid Vive la Moda que acerca al visitante la evolución que han experimentado en España los anuncios en papel desde 1881 a la actualidad.
Más de cien años de historia
A través de 459 carteles que relacionan publicidad y moda, esta exposición recorre más de cien años de historia iconográfica española. Hasta el año 1950 se han reproducido 87 carteles de la colección Postermil y, a partir de esa fecha, otros 372 anuncios de revistas que recuerdan la innovación tecnológica del offset.
Todos, antiguos o modernos, trataban de promocionar la imagen de una marca y transmitir una idea o concepto atractivo al consumidor. Es el caso de la obra de W. Thor para «Lejía Conejo», realizada en 1893 con sus blancos e impolutos payasos, o del cartel de «Máquinas Singer para coser», un anónimo de 1910 que utiliza como reclamo el ambiente francés de principios de siglo.
De los años veinte destaca un anónimo, «Colorantes La Ninfa», que parece recrear las Tres Gracias de Rubens envueltas en tules de colores, mientras que en 1930 la publicidad parece mirar hacia América y aplica la «imagen de la marca», como en «Para lavar ropa fina, Lux», cartel de E. Vila.
Seguimos el recorrido por el siglo XX y topamos con los años cuarenta, fecha en la que se prohíben rótulos y nombres comerciales que contengan extranjerismo. De esta fecha recordamos las míticas «Botas Chiruca. El calzado para todos», el «Perfume Maja, de Myrurgia» o los tintes «Cruz Verde» (Lerin Giralt, 1945).
De los cincuenta aún sobreviven marcas y anuncios legendarios, como «Norit lava lana y seda», creado por Josep Artigas, o «Heno de Pravia, el mejor jabón», de Llave.
Más visualy directa
Y así podríamos seguir por los años sesenta, ochenta, noventa hasta cruzar el umbral del nuevo siglo y la nueva publicidad, más visual y directa.
Para completar esta visión iconográfica, se ha editado un libro que, apoyado por una selección de imágenes que pueden admirarse en la exposición, recoge un análisis sociológico de la publicidad en el periodo 1881-2005.



