
Patricia Nicolás en un mercadillo de Londres donde encuentra piezas de coleccionista.
El ?vintage?, ya no es sinónimo de mercadillo barato. Y si no, que se lo digan al americano Cameron Silver, dueño de la tienda Decades de Los Ángeles, que ha montado un verdadero imperio sobre vestidos que va recuperando en subastas. Se ha convertido en uno de los mejores aliados de las actrices estadounidenses que saben que con un ?vintage? no coincidirán con nadie sobre la alfombra roja, porque llevan una pieza única. ¿A quién ha vestido? A Gwyneth Paltrow de Christian Dior, a Keira Knightley de Ossie Clark y Nicole Kidman de Loris Azzaro, entre otras. ¿Y el dato más curioso que poca gente sabe? Los mismos diseñadores compran ?vintage? para inspirarse a la hora de crear sus nuevas colecciones. Y yendo aún más lejos. Tom Ford viajó a la boutique para recuperar antiguas piezas de Gucci para los archivos de la casa italiana a finales de los noventa.
- Con un «vintage» es imposible coincidir con nadie en la alfombra roja
Verdaderas joyas
Pero el tema del ?vintage? no se limita a las prendas, sino que se extiende a los accesorios. Cada vez más, las amantes de las joyas, buscan piezas antiguas y con un valor añadido? que hayan pertenecido a una princesa rusa o a una leyenda del celuloide. La firma Cartier expone este tipo de piezas únicas en ?La Biennale des Antiquaires? donde se ponen a la venta. Y los que quieran algo ya, pueden acudir a tiendas como Bárcena (Jorge Juan, 18. Madrid) que se especializa en joyería antigua.
Prendas únicas
Volviendo a la ropa, en España, Arnaud Maillard, dueño de la tienda madrileña Le Faubourg, también viaja de subasta en subasta por toda Europa para hacerse con prendas y accesorios ?vintage? de coleccionista de firmas de lujo. ¿Sus piezas más preciadas? «Ahora mismo tengo dos bolsos modelo ?malette? de cocodrilo chocolate de Hermés, que hoy en día solo se hacen en la boutique de Hermés de París y bajo pedido especial. También tengo un abrigo de Christian Dior de los años 50 en terciopelo negro con tafetán dorado, y una de las emblemáticas chaquetas de Coco Chanel del año 58 en color beís», dice con emoción. ¿Y algo más reciente que no se repetirá nunca jamás? «Un vestido de Alexander McQueen para Givenchy», nos dice.
- Lo «vintage» da un valor añadido, diferenciación, exclusividad y un toque de sofisticación
Pero quizás la fórmula más novedosa es la de incorporar ropa ?vintage? en tiendas multimarca. Katy y Cristina Sainz, co-propietarias de la tienda MeTwo, situada en el barrio madrileño de Chueca, se pusieron en contacto con sus amigas estilistas amantes del ?vintage? y les pidieron que las ayudaran en la tarea de encontrar ropa ?única?. De esta forma tan original, reunieron piezas antiguas de tiendas de Berlín, París y Londres y las venden en su tienda bajo el reclamo: ?Karma Closet?.
Otra experta en la materia es la diseñadora de joyas Patricia Nicolás, verdadera fanática del ?vintage? desde que se mudó a Inglaterra hace tres años. «En Londres tienes dos opciones, ir a ?boutiques? que sólo venden piezas antiguas como One of a Kind en Notting Hill, donde compra Kate Moss, o ir a mercados como Brick Lane Market o Camden Passage donde puedes encontrar piezas increibles, si sabes buscar», dice riéndose. ¿Y su mejor compra? «Un bolso de Chanel blanco de los años ochenta», nos confiesa. Su hermana Beatriz Nicolás vende algunas de estas piezas únicas en sus tiendas Yube y Benny Room. «No tenemos zonas diferenciadas para la ropa ?vintage? y la nueva», dice Beatriz, «lo mezclamos todo. La clienta puede saber si es ?vintage? porque lo dice la etiqueta». Y la decisión de mezclar las prendas es porque las verdaderas ?fashionistas? compran las dos cosas y las mezclan sin problemas. Es parte del ?look? que se lleva ahora y que se conoce como ?contemporary vintage?, esto es: ?vintage contemporáneo?.
- El «look» que se lleva ahora se conoce como «contemporary vintage»
El otro extremo
Pero como en el mundo de la moda todo son extremos, del ?vintage? a lo nuevo hay otro paso más, el extremo opuesto al ?vintage?: las prendas de la siguiente temporada. Y es que hay personas que lo que quieren es lo que aún no está a la venta. Los ?looks? que acaban de desfilar sobre el ?catwalk? de París o el bolso que no se comercializará porque era exclusivamente para el desfile. Las que tengan un capricho que parezca imposible pueden apuntar el siguiente nombre en sus agendas: Luciana Pinnola, el secreto mejor guardado de las estilistas (tel. 91 741 75 67). ¿Una de sus anécdotas de compras imposibles? «Una clienta se enamoró de un bolso de visón de Valentino que vió en la web de la firma y nos encargó su compra. Cuando hablamos con la oficina central de Milán para adquirirlo, nos dijeron que ese bolso no se había llegado a producir ya que estaba realizado en visón y su comercialización no era rentable. Sin embargo, si había una foto significaba que existía al menos un ejemplar. Utilizamos todos nuestros contactos y, efectivamente, dimos con el bolso y, tras comprobar que estaba en perfecto estado, lo conseguimos para la clienta», nos cuenta Luciana. ¿Y cuáles son las firmas que más éxito tienen entre su clientela? «Las más deseadas son Balenciaga, Hervé Léger, Marchesa, Stella McCartney, Louboutin y Roger Vivier». Luciana es mucho más que una ?personal shopper? porque hará lo indecible para conseguir esa pieza imposible, ya sea ?vintage?, contemporánea o única.
- También hay quienes quieren lo que aún no está a la venta pero que se ha visto en pasarela



