C. MORCILLO/P. MUÑOZ
MADRID. «Muy interesante, ilustrativa». Así califica la Fiscalía Anticorrupción la declaración de unas dos horas prestada ayer ante el juez Baltasar Garzón por Gennadios Petrov, el «vor v zakone» (capo) detenido en Calviá el viernes en la operación «Troika», junto a otras 19 personas. Le consideran «dirigente cualificado» de una de las mafias rusas más poderosas del mundo, la «Tambovskaya», asentada en nuestro país desde donde Petrov y su gente han blanqueado millones de euros procedentes del crimen organizado (tráfico de armas y drogas, asesinatos, extorsiones, contrabando de cobalto, corrupción...).
«El jefe indiscutible de la «Tambovskaya» era y sigue siendo Vladimir Kumarin, mafioso de diseño conectado con el más alto nivel político en Rusia», explican fuentes policiales. Kumarin fue detenido el año pasado en su país y está en prisión, pero su liderazgo se mantiene. Petrov sería uno de los dos o tres capos que le siguen en el escalafón, con tentáculos en todo el mundo -en la mafia rusa la jerarquía no es tan compacta como en otras organizaciones-. Con ese bagaje y ese poder, tiene negocios petrolíferos en Azerbaiyán- se había instalado en Mallorca hace casi una década y desde su palacete dirigía parte de la «Tambovskaya» y lavaba dinero a espuertas utilizando bancos suizos y paraísos fiscales como Chipre y Letonia. Tenía un abogado a su servicio que le llevaba las entre diez y quince empresas inmobiliarias montadas para dar apariencia legal al dinero. El letrado podría actuar como testaferro.
El juez Garzón tomó declaración a Petrov, a su secretaria, a dos colaboradores cercanos, Jurij Mijailovic, presunto lugarteniente que vivía en la misma urbanización de lujo que el jefe, y Kristo Folov, y al abogado español que le llevaba los negocios. La Fiscalía atribuye a los cuatro primeros los delitos de asociación ilícita, blanqueo y falsificación. A Petrov se le imputa el delito más grave, blanqueo de dinero a través de asociación criminal, penado con entre seis y nueve años de cárcel.
El magistrado decidió prorrogar la detención y el traslado de los arrestados a Madrid para que comparezcan en su juzgado el lunes, día en que decidirá si los envía a prisión o acuerda libertad para alguno. Los cuatro capturados en Alicante y los detenidos en Madrid también prestarán declaración ese día.
El bufete de Madrid, clave
Desde Mallorca, en torno al mediodía y con las mismas espectaculares medidas de seguridad, el juez, tres fiscales Anticorrupción y los responsables de Policía y Guardia Civil del caso se trasladaron a Málaga donde pasadas las seis de la tarde continuaron las declaraciones de los detenidos en esta provincia, otras diez personas, incluidos un abogado y un constructor españoles.
La Comisaría General de Policía Judicial, que ha dirigido la operación, junto con el Servicio de Información de la Guardia Civil, considera a uno de los detenidos en Nerja el segundo hombre clave de la «Troika»: Yaznarov Malyshev. Según los investigadores, este individuo es otro «vor v zakone», al mismo nivel que Petrov. Es el jefe de la «Malyshevskaya», otra de las mafias rusas más poderosas y con mayor implantación en la zona de San Petersburgo. Esta organización había rivalizado por el territorio y el poder con la «Tambovskaya» y miembros de ambas mantuvieron una encarnizada guerra, con asesinatos de por medio en su Rusia natal. En España habían forjado una alianza y llegado a acuerdos «comerciales». Comparten contactos, se ayudan si es preciso y todo apunta a que incluso se han servido de los mismos despachos de abogados para «lavar» sus beneficios. En este sentido, los investigadores señalan el bufete de Madrid con sede en la calle Ayala y en General Díaz Porlier como elemento clave. Su responsable también ha sido detenido, aunque no se ha concretado de qué se le acusa. También en Málaga fue detenido el lugarteniente de Malyshev, Kuzmine, con un creciente protagonismo en la red.
El tercer «vor v zakone» es de sobra conocido para los agentes de la Udyco Central. Se trata de Vitali Izgilov, detenido en El Campello (Alicante), en otra lujosa mansión. Izgilov fue arrestado en junio de 2005 en la operación «Avispa» y estaba en libertad condicional a la espera de ser juzgado por la Audiencia Nacional. Formaba parte del grupo georgiano a las órdenes de quien sigue considerado el número 1 de la mafia rusa, Zakhar Kalashov, encarcelado en España tras ser arrestado en Dubai por agentes de la Udyco. Con su jefe entre rejas, Izgilov había buscado otro paraguas y se había arrimado a sus conocidos Petrov y Malyshev recuperando su vida de esplendor pese a tener todos los bienes incautados. «Ha mejorado sus relaciones», ironizan los investigadores.



