Llegó y se fue sin avisar a nadie. Eso cree el Gobierno de Canarias que hizo el viernes la ministra Elena Salgado, cuando visitó La Laguna como parte de su gira por las comunidades autónomas para anunciar las bondades del llamado «Plan E», con el que Madrid financia obras a las administraciones municipales.
«Es práctica comúnmente aceptada el comunicar a las comunidades autónomas la visita de cualquier ministro de la Administración central, tanto por una cuestión de lógica cortesía entre instituciones, como por respeto a los ciudadanos de esas autonomías, cuya máxima representación ostentan los gobiernos autónomos», dijo ayer el viceconsejero regional Javier González Ortiz, quien lamentó la «descortesía» que resultó del viaje de la titular de Administraciones Públicas.
González Ortiz subrayó que el desacierto del Gobierno del Estado «se acentúa al tratarse, en este caso, de la visita de la ministra de Administraciones Públicas, que tiene entre sus cometidos la interlocución con el resto de instituciones públicas del país».
Según explicó, el hecho de comunicar a las comunidades autónomas la visita de los ministros es práctica comúnmente aceptada, tanto por una cuestión «de lógica cortesía» entre instituciones, como por «respeto a los ciudadanos» de esas autonomías, cuya máxima representación ostentan los gobiernos autónomos.
No obstante, González Ortiz desligó la «falta de tacto» de la Administración central con la presentación del Fondo Estatal de Inversión Municipal, un plan que, destacó, el Gobierno de Canarias valora «en la medida que puede resultar positivo para la generación de empleo en la actual situación de crisis económica».



