
La Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC), que dirige José Luis Alonso de Santos, continúa con su política de abordar los clásicos desde una perspectiva actualde la mano dejóvenes directores. Tras el año Calderón, le toca el turno ahora a Lope de Vega y a su obra «La dama boba», que a partir del próximo miércoles se podrá ver en el Teatro de la Comedia.
Helena Pimenta, directora artística del grupo Ur, mostraba ayer, en rueda de prensa, su satisfacción ante este reto. Primero por la posibilidad de dirigir a la CNTC, «que siempre ha sido una referencia para mí» y que ahora se ha hecho realidad y también porla propuesta que le hizo José Luis Alonso de Santos para que abordara esta obra por la que no sentía un interés especial, «pero que me pidió que la releyera y como acaba de trabajar en un texto muy amargo me pareció coherente elegir ahora uno en clave de comedia», explicó.
Pimenta que ya había acercado a la actualidad a otro clásico como Shakespeare -con la compañía Ur y que le valió el Premio Nacional en 1993-, calificó «La dama boba» como una obra a la vez seria y cómica que trata sobre «las dificultades de una joven para madurar e integrarse en la vida y el dolor que supone para ella», ya que entonces la mujer debía doblegarse a las órdenes paternas a la hora de aceptar un matrimonio de conveniencia y ademássometerse a los convencionalismo sociales de la época.
La mayor dificultad para la directora ha sido, según aseguraba ayer, la de acercar el texto a la actualidad, «me resulta imposible hacer algo que no pueda tocar con las manos. Siempre me ha preocupado la estética extremadamente alejada», añadió. Por eso mismo, ha optado por trasladar la acción del siglo XVII al los años treinta del XX. «El espectador verá una lectura respetuosa y rebelde a la vez -subraya-. Estéticamente se trata de un espacio abstracto que intenta albergar una época reconocible pero con la suficiente distancia para verlo con crítica y con humor», matizó. Por otra parte, el distancimiento que podía suponer el tratarse de un texto en verso ha sido resuelto gracias al trabajo de adaptación de Juan Mayorga que ha huido de «un texto rígido». Mayorga confesaba que había mantenido una «doble lealtad: con el original y con la idea de montaje de Helena Pimenta». «He tratado de vehicular el texto original hacia el montaje de Pimenta sin dejar marcas», lo que en su opinión culmina en una obra que «es un Lope sin dejar de ser Pimenta, y al contrario»y que ha sido posible gracias a que en el montaje «coincide la vocación teatral de ambos que es el instinto de vida».
Para el dramaturgo, «La dama boba» de ninguna manera se puede catalogar de teatro escapista. «Es una obra que provoca la risa abordando asuntos muy graves como es la lucha de la mujer por hallar un espacio en una sociedad que la coloca a la sombra y la obliga a mantener una difícil negociación con una realidad que la niega».
Maruchi León encarna a la protagonista principal, Finea, «un personaje generoso en la que el término boba es pura ironía» ya que, según la actriz, el «exceso de inteligencia y sensibilidad bloquea el aspecto emocial». Por su parte, Isabel Ordaz calificó su personaje de Nise, hermana de Finea, como «valiente y transgresor para el siglo XVII, pues sigue su propia vocación de pensadora». Completan el reparto, entre otros, José Luis Santos, Fernando Aguado, José Luis Gago, Jordi Dauder, Sergio de Frutos, Eva Trancón y José Segura.



