A falta de poco más de dos semanas para que termine el año, el secretario general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Michel Jarraud, anunció ayer en la Cumbre del Clima que el decenio 1998-2007 es el más cálido que ha conocido el planeta desde que existen registros.
En este contexto, 2007 se sitúa a nivel global como el séptimo año más caluroso, con un aumento de temperatura en superficie de 0,410 centígrados sobre la media entre 1961 y 1990 que es de 140 . Sin embargo, realizando por separado la media para ambos hemisferios, las temperaturas de este año en el Hemisferio Norte son las segundas más altas, con 0,630 por encima de la media de 14,60 . En cambio, en el Hemisferio Sur los termómetros han subido 0,200 , haciendo de este año el noveno más cálido desde que se hay registros continuos (1850).
Altamente fiables
Aunque los datos definitivos no estarán disponibles hasta marzo de 2008, Jarraud aseguró que estos avances son altamente fiables, pues proceden de la amplia red de mediciones y satélites que analiza uno de los centros de predicción más rigurosos del mundo, el Centro Hadley del Met Office británico. La OMM precisa que, hasta el 30 de noviembre, la otra gran fuente de datos meteorológicos, la Agencia Atmosférica y Oceánica de Estados Unidos (NOAA), indica que 2007 será probablemente el quinto año más cálido a nivel global.
Las diferencias entre ambos organismos -también disputan sobre si es 1998 o 2005 el año que bate todas las marcas de temperaturas- no ocultan que desde el inicio del siglo XX la temperatura global en superficie ha subido 0,740, aunque este crecimiento no es continuo: la tendencia de calentamiento en los últimos 50 años ha sido de 0,130 por década, casi el doble que para el último siglo.
Así las cosas, enero pasado registró las temperaturas medias globales más altas. Y es que el año comenzó batiendo marcas en todo el mundo. En algunas partes de Europa, el invierno y la primavera fueron las estaciones más cálidas de su historia, con anomalías que en algunos casos superan los 40 sobre la media mensual entre enero y abril. El oeste de Australia también sufrió los rigores del calor en los tres primeros meses del año, con temperaturas en el mes de febrero 50 por encima de la media. Entre los episodios que destaca la OMM se citan las dos olas de calor extremo que afectaron al sureste de Europa en junio y julio, con temperaturas de 450 en Bulgaria y con incendios que devastaron miles de hectáreas.
La sequía afectó a gran parte de Estados Unidos, también a Australia y a China. En el otro extremo, las inundaciones anegaron países africanos como Mozambique, en el mes de febrero, y Sudán, en los meses de junio y julio; y asiáticos, como las masivas inundaciones registradas en Indonesia (Yakarta), país anfitrión de esta cita climática.
En los Polos, el agujero de ozono sobre la Antártida se redujo a 25 millones de kilómetros cuadrados (29 millones de 2006), mientras en el Ártico quedaba por primera vez libre de hielos el Paso del Noroeste.
El cuarto informe del Panel Intergubernamental del Cambio Climático advierte de que el calentamiento global acentuará las diferencias entre el Norte y el Sur, y a la vista de este informe de la OMM no parece haberse equivocado.